Para poner lo bueno, estás tú

Las circunstancias o el entorno son poco motivadores. Si acaso, todo lo contrario. Te esfuerzas por encontrar lo que te dé fuerza y no lo hallas. Ya que el panorama está así, ¿qué tal si lo bueno que falta lo pones tú?

Hay etapas más fáciles que otras. En unas cuesta menos avanzar y la suerte parece estar de cara. Nada que ver con las etapas en las que estás hundido o atascado y las oportunidades no aparecen ni debajo de las piedras.

Oportunidades esquivas u ocultas, pero ahí están. Y ahí estás tú también, por qué no, dispuesto a encontrarlas o a sacarte unas nuevas de la manga.

laberinto

¿Qué vas a ganar quedándote a merced de la impotencia? Sabes que servirá de poco concentrarte en lo mal que está la cosa o en lo peor que pueda venir.

Por eso, decides mirar hacia delante; dejar atrás la decepción y atar el miedo en corto, para que éste no te impida sacar tu lado más creativo.

Cada día que pasa, menos piensas en lo injusta que es la vida o en cantinelas del estilo. Porque tienes algo mejor que hacer: levantar la cabeza y no dejar pasar la oportunidad de avanzar hoy.

Es seguro que a días te flaquearán las piernas. Los problemas difíciles y las situaciones frustrantes continuarán llegando, como es natural que pase. Aceptarás la realidad, aunque cueste. Y, seguidamente, continuarás buscando y generando nuevas oportunidades.

Es tu decisión. La de poner fuerza, alegría, esperanza, donde estaban o están escaseando. Ahí estás tú para poner lo bueno.

Comments

  1. Gracias! Todos los dias te leo cuando me despierto y me das un empujoncito para que todo sea mejor. Gracias gracias gracias

    • Casandra - TBM says:

      Gracias a ti, Vero. Hoy me ayudas tú a mí a ponerle vidilla a este rato.
      Estamos juntos en el camino. 🙂

  2. Pepita says:

    Muy buenos consejos, y llenos de realidad. Saludos.

  3. angelica maria says:

    Muchisimas gracias, cada consejo me ayuda un monton en mi vida diaria

    • Casandra - TBM says:

      A mí también me anima estar acompañada por personas como tú, que están ahí, dándole la cara a la vida.
      Gracias, angélica. 🙂