¿Hay gente sin la que vives mejor? Desde luego

¿La vida es mejor cuando te relacionas menos con personas muy negativas? Que no te quepa duda.

Cualquiera de nosotros puede ser una influencia nefasta en un momento dado o, tal vez, durante un tiempo. Pero estos personajes de los que vamos a hablar son nefastos todos los días, porque se han instalado en esa forma de ser.

Si compartes mucho tiempo con ellos, pueden anular tu esperanza de construir el futuro que quieres y separarte de tus prioridades. Y ellos son personajes como éstos…

veneno

Los que se quejan incesantemente. Por mucho que tú trates de mostrarles soluciones o aspectos positivos, se niegan a verlos.

Porque lo que quieren las personas que adoptan este hábito a perpetuidad es atención, no que les hables de oportunidades.

Los que van de víctimas. Siempre incomprendidos. La vida es injusta y todo el mundo está en su contra. El futuro pinta negrísimo.

Así lo ven ellos y, como no andes con ojo, te arrastrarán a su mundo de culpas e impotencia.

Los que no creen en ti. Es de agradecer que alguien con conocimiento de causa te ayude a ver obstáculos que a ti se te pasan por alto.

Pero poco tienes que agradecer a quienes te boicotean por envidia, tirando por tierra tu esfuerzo y tus ganas de hacer cosas.

Los que viven en las vidas de otros. Están pendientes de qué hace éste o aquél, porque sus propias vidas son un aburrimiento.

Si tuvieran proyectos emocionantes de los que ocuparse, ¿crees que hablarían tanto de lo que hacen los demás? ¡Ah! Y de lo que haces tú. Porque seguramente formes parte de su festín de cotilleos cuando te des la vuelta.

 

La idea básica de esta entrada es que las personas con las que te relacionas a diario influyen en que consigas (o no) los objetivos que te propones, porque influyen en ti, en cómo piensas y en cómo actúas.

Jim Roth fue quien dijo con acierto: Eres la media de las cinco personas con quienes te relacionas más. (You are the average of the five people you spend the most time with.)

Y la propuesta que se deriva es: Relaciónate más con la gente a la que quieras parecerte. Con los que se han acomodado en la negatividad, pasa el tiempo mínimo. Siquiera, hazlo por tu salud.