Una estrategia simple para centrarte en lo que estás haciendo

A pesar de haber hecho una selección razonable de las actividades a las que vas a dedicar tus días, estás estresado y/o cansado.

¿Cómo es posible, si no tienes la agenda muy cargada?

Puede haber varias explicaciones. Tu misión es analizarlas y hallar la que mejor explique tu situación actual. En esta entrada vamos a centrarnos en una sola: la falta de enfoque.

Quizás tengas el tiempo que necesitas para hacer tus cosas. También, la energía. Pero eso sólo no garantiza un buen resultado.

Imagina que María y Lola van a pintar una habitación (en sus respectivas casas). ¿Tienen tiempo? Sí. ¿Energía? También. A las 10 de la mañana comienzan con la faena.

brochas

• María la pinta de un tirón. Tarda 3 horas largas, mini-descansos incluidos. Después, come tranquilamente y se arregla. A las 6 de la tarde sale a dar una vuelta con los amigos.

• Lola empieza a pintarla. A la media hora, decide ir a la tienda, donde coincide con una amiga con la que charla un poquito. “Me voy, que estoy de pintura” –le dice. Son las 12 del mediodía.

Sigue con la habitación. Al rato decide hacer una pausa pequeñita, que se convierte en media hora en Facebook. Son las 2 de la tarde.

Vuelve a pintar. Ya le queda poco, pero el estómago le ruge y opta por irse a comer y rematar la habitación cuando termine.

Después de comer y de ordenar un poco la cocina, da los brochazos finales en la habitación. ¡Misión conseguida! Son las 6 de la tarde.

María se quitó el trabajo gordo 4 horas antes que Lola, gracias a que concentró sus energías en esa tarea. Y, además, tuvo más tiempo para descansar y divertirse que Lola, a quien la habitación la anduvo persiguiendo prácticamente hasta el ocaso.

Suponiendo que ésta sea la estrategia habitual de Lola para enfrentarse a las tareas pesadas que hace, va a cansarse más, aunque no tenga colmada la agenda. ¿Qué le falta? Enfoque: Concentrarse en lo que hace, sin mezclarlo con otras tareas.

Haciéndolo como María

La estrategia de María es simple. Consta de tres componentes.

1. Un bloque de tiempo

María estima el tiempo que va a tardar en pintar la habitación: “Esto me va a llevar unas 4 horas. Terminaré a la hora de comer.”

Es lista, María. Si pones un límite de tiempo, por lo general tardas menos en hacer la tarea. Y, como se trata de una muy larga, decide descansar unos minutos cada vez que termina una pared.

Unos minutos sólo, para estirarse o tomar un café. La pausa larga, al estilo Lola, la reserva para cuando termine.

2. El veto de distracciones

María deja que lleguen las notificaciones y mensajes donde quieran llegar durante ese tiempo. Mientras pinta, sólo pinta.

No hay teléfono, ni ordenador, ni piensa en quitarse de en medio ninguna tareílla pequeña que se le pase por la cabeza.

3. Un fin en mente

Como aprendió de Stephen Covey (en Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva), María se da razones para pintar la habitación y para hacerlo pronto.

La habitación va a quedar preciosa, acabe cuando acabe. Pero, si termina para la hora de comer, ella va a relajarse a gusto. Y, además, estará lista para irse con los amigos por la tarde.

Mientras pinta, a María le va saltando esa buena razón por la cabeza y más se motiva para terminar a tiempo: “¡Ya queda menos!

Ése es el modus operandi de María para las tareas más importantes de su agenda. Aunque su carga de trabajo se parezca a la de Lola, al concentrar sus energías en cada tarea, se cansa menos y disfruta más.

No sé tú. Yo prefiero parecerme un poquito más a María en este caso. 😉

Comments

  1. excelente documento gracias says:

    EXCELENTE ARTICULO, MUCHAS GRACIAS, EL LUNES ME AGRADA ARRANCO CON ENERGIA, MAS EN LA MAÑANA, CUANDO PINTO MI CASA, GENERALMENTE INICIO 10 AM TERMINE DOCE MEDIO DIA, DOY PASO A OTRAS RESPONSABILIDADES, POR LA TARDE SI DISPONGO DE TIMEPO PINTO UNA HORA, Y ASI SUCESIVAMENTE ME VOY ORGANIZANDO, PORQUE VOY DANDO TIEMPO QUE LA PARED ABSORVA LA PINTURA Y QUEDE BIEN. ES UN EJEMPLO EXCELENTE, LAS DISTRACCIONES NO NOS PERMITEN AVANZAR EN LO QUE HAGAMOS. MUCHAS GRACIAS, PLAN IFICAR ES LO EXCELENTE, EL ESTADO DE ANIMO ES ACONSEJABLE PARA REALIZAR CUALQUIER ACTIVIDAD. MUCHAS GRACIAS DE NUEVO.

    • Casandra - TBM says:

      Muchas gracias a ti, por leer y compartir tu experiencia. 🙂 Estamos juntos aprendiendo, buscando la manera de aprovechar los días. Y lo seguiremos haciendo, ¿a que sí? 😉