¿Demasiado ocupado para practicar un hobby?

Estás que no paras. ¿Cómo va a caber un hobby en tu ajetreada vida?

Pues, precisamente por eso, puede ser una gran idea que encuentres unos minutos para dedicárselos a una actividad gratificante.

Hay actividades cómodas y pasivas, como ver la tele en el ratito que sacas por las tardes, que no cumplen los requisitos para considerarlas hobbies.

Además de ayudarte a desconectar, un hobby suele brindar satisfacciones añadidas: te diviertes, aprendes, conectas con otros, desarrollas tu creatividad… Depende del hobby que elijas.

No tienes porqué dejar de ver tu programa de televisión favorito o suprimir la siesta para hacerte este regalo a ti mismo. Porque, sí, un hobby es un regalo. Tal vez no te resuelva la vida. Pero sí va a aportarte relax, alegría u otros ingredientes que te caen como anillo al dedo.

¿Qué hobby puedes elegir cuando estás muy ocupado?

Piensa en un hobby simple, sencillo, económico. Uno que ocupe poco espacio y poco tiempo, para que puedas tomarlo y dejarlo fácilmente.

¿Por qué? Tal vez a ti te gustaría dedicarle una habitación de tu casa a un taller y practicar ahí tu hobby. O quizás estés pensando en uno que te ocupe varias horas de la tarde y ahora no es compatible con tus horarios. O puede que no tengas la costumbre de dedicarle un tiempo y espacio a una afición.

En esos casos, como en muchos otros, toca que te adaptes a tus recursos disponibles. Y, si son escasos, aquí tienes algunas ideas para sacarles partido.

partida

Elige una actividad

Empecemos por ahí. ¿Qué hobby sencillo te gustaría practicar en tus escasos ratos libres?

  • Lectura: Uno de los mejores hobbies, en mi opinión: aprendes, te relajas, tienes mucho donde elegir y puedes ir al ritmo que te dé la gana.
  • Escritura: Tan versátil como el anterior, aunque puede que un poco más exigente.
  • Meditación: Para iniciarse en ella, creo que es preferible hacerlo con mentalidad de hobby que de obligación.
  • Tejer: Éste es de los llamados “hobbies meditativos”, por su efectividad a la hora de relajar cuerpo y mente. Estudios recientes se deshacen en alabanzas hacia él.
  • Ejercicio físico: Abarquemos aquí muchas actividades diferentes: paseos, carreras, partidos con los amigos los fines de semana, etc.
  • Cocina: ¿Te van los hobbies prácticos? Busca por ese lado.

No está mal nombrar unos cuantos hobbies. Pero opciones hay muchas más. ¿Tienes ya la tuya en mente? Vale. Que sea una sola y sencillita, por el momento.

Hazle sitio

Has de buscarle un espacio físico. Ninguna de las actividades mencionadas requiere mucho espacio en casa para almacenar los elementos que necesitas. Y, además, no tienes que gastar dinero apenas para ponerlas en marcha.

Lo siguiente: hacerle un hueco en tu agenda. Si la tienes muy llena, araña 15 minutos ó 10 al día. Buenos son. O reserva una hora de una tarde a la semana. Como sea: fija día y hora. No lo dejes a la improvisación.

Comienza por poco (que es lo que decimos cuando hablamos de hábitos) y ya irás añadiendo tiempo o complicándolo. Al principio, lo importante es que forme parte de tu rutina.

Sé flexible. Porque un día le dediques más tiempo o menos… o no aparezcas, no pasa nada. Lo que cuenta para agarrar la costumbre es que lo retomes al día siguiente.

Involucra a los tuyos

Si has elegido un hobby que puedes compartir con familia o amigos, con más motivo. Invítalos a participar en lo tuyo e involúcrate tú en lo de ellos cuando te inviten. ¡Conecta!

Y, si tu hobby es para practicarlo en solitario, también será beneficioso que tengas tus alianzas.

¿Para qué? Para que ellos respeten ese tiempo que estás dedicándote a tu hobby o incluso actúen de apoyo. Y, por supuesto, tú actúes de igual manera cuando ellos estén practicando sus aficiones.

¿Qué pasa si no lo consigues?

Nada. No te presiones si no le hallas hueco de ninguna de las maneras. Hay temporadas muy ocupadas o difíciles. Y, si en esta ocasión, no estás listo para arañar unos minutos de tu día, ya lo harás más adelante.

Tranquilo. Tu hobby va a seguir ahí, para que te regales ese espacio relajante y alegre en cuanto tengas la oportunidad de hacerlo.

Eso sí, ten en cuenta que, al igual que ocurre con el descanso, estas actividades hay que “buscarlas”, planearlas, hacerles sitio. Si no, el resto de quehaceres cotidianos devoran el día al completo.

Difícilmente llegue el día ideal, totalmente tranquilo y libre de preocupaciones para practicar tu hobby. Serás tú quien tenga que propiciar el momento e idear el modo de que forme parte de tu rutina.