¿Qué vas a hacer para concentrarte?

Te sientas frente a la tarea que vas a hacer y te propones meterte en ella con tus cinco sentidos. ¿Es ése tu plan para concentrarte?

Si te funciona, genial. Hay personas con facilidad para concentrarse. Y también hay personas a quienes, como a mí, el plan del primer párrafo suele fallar.

Los más dispersos o quienes estamos en proceso de mejorar nuestra capacidad para concentrarnos necesitamos incorporar a ese plan ideas que nos faciliten la misión. Por ejemplo, éstas que siguen.

decidir el rumbo

1. Definir un rumbo.

Concentrarse es mucho más fácil cuando defines el objetivo y secuencias los pasos que vas a dar hasta llegar a la meta.

Así, cuando vas a mitad del camino, no tienes que parar y decidir qué es lo próximo que vas a hacer.

Esa distracción la evitas al hacerte un esquema de las acciones que vas a realizar antes de ponerte manos a la obra.

2. Aprovechar las horas propicias.

¿Te concentras mejor por las mañanas? ¿Te cunde más después de la siesta del mediodía?

Observa a qué horas te concentras con más facilidad y programa en ellas los trabajos más exigentes.

3. Hacer las tareas de una en una.

Está demostrado que cunde más hacer cada tarea del tirón, sin mezclarla con otras.

Las distracciones como el correo, los mensajes o las redes sociales pueden tener un hueco en las horas del día que tú decidas. En medio de tareas que requieran concentración, no es buena idea echar un vistacillo a ver qué se está cociendo por ahí.

4. Tratar de que el entorno físico juegue a favor.

¿Qué elementos te ayudan a concentrarte? Plantas, luz, música agradable, mesa ordenada, etc.

En la medida de lo posible, combina los elementos del entorno para que también sean tus aliados.

5. Descansar.

Un hábito imprescindible, tanto para recuperar fuerzas como para tener al estrés bajo control. Ambas cosas favorecen la concentración.

¿Qué haces tú para darle descanso a tu cuerpo y a tu mente? Dormir tus horas, meditar, pasear, jugar, practicar tu hobby, salir con los amigos…

Aquí cada cual tiene su repertorio. Procura que el tuyo sea variado y disfrútalo. Eso forma parte del plan para concentrarte más fácilmente la próxima vez que lo requieras.

Eso, a menos que tú no necesites abonarle el terreno a la concentración, porque ya tengas una facilidad pasmosa concentrarte. 😀