Ideas para reducir distracciones cuando trabajas en casa

¿La mayor parte de tus tareas se concentran en casa? Hay que reconocer la flexibilidad que eso te brinda para organizarte a tu gusto. Con esa sensación de autonomía cuesta menos motivarse.

Pero también hay que echarle un ojo al mayor enemigo que tenemos quienes pasamos mucho tiempo en casa y queremos ser productivos: las distracciones.

¿Qué te funciona a ti cuando quieres sacar adelante el trabajo y hay docenas de distracciones pululando alrededor?

Apuntemos ideas, por si alguna de ellas se adapta a tu caso y aún no la has probado.

1. Atiende tus necesidades básicas para que no interfieran en tu concentración.

Antes de entrar en faena, ponte cómodo (sin pasarte, claro). Procura empezar la acción sin hambre, sin sed, sin mucho sueño, sin frío, sin asarte de calor…

Ahora, a pensar en la misión del día.

agenda

2. Decide qué tareas vas a hacer y organízate según el tiempo y la energía de que dispongas.

Sé realista. Guíate por tu rendimiento en días parecidos a éste.

3. Retírate a tu espacio de trabajo: tu habitación, despacho o rincón del hogar donde se desarrolle la misión.

Pero, antes de eso, avisa a los otros habitantes de la casa de que no vas a estar disponible durante las próximas dos horas (o el tiempo que sea).

Bueno, si los habitantes son muy “peques”, tal vez tengas que adoptar otras medidas, como levantarte antes o aprovechar las horas en las que ellos andan ocupados en lo suyo.

4. Combate el ruido de fondo (vecinos, tráfico) con una cortinilla acústica (en caso de que te funcione este remedio).

5. Silencia teléfonos y demás aparatos que puedan romper tu concentración.

Si suena el timbre de la puerta, no acudas. Es alguien que te va a pedir algo. Que deje una nota. Después te ocupas de eso, si no intuyes que sea una emergencia o algo verdaderamente importante.

6. De paso, cierra el navegador y mantente lejos de Internet, a no ser que lo necesites para realizar el trabajo.

7. Busca un lugar alternativo (como una biblioteca), cuando todo lo anterior falle.

8. Haz primero la tarea que más te cuesta, la más importante y dificultosa. Sin excusas, sin demoras.

Divídela en pasos para vencer la resistencia. Dale una patada al perfeccionismo y… ¡a por ella! Ya que la tengas hilvanada, la completas o la retocas.

9. Trabaja en bloques de tiempo y respeta los descansos entre bloque y bloque.

10. Celebra tus avances. Al final de cada tarea, haz una mini-pausa-remotivadora. Y, cuando llegues al final de tu lista, haz un repaso de lo que has terminado o avanzado.

Saborea esas victorias del día. Dales más importancia que a los pequeños errores o despistes. Porque esos avances te van a servir de impulso cuando vuelvas al trabajo mañana (o cuando sea).