Un tiempo para cuidar de tu relación contigo

Dedicas tiempo a cuidar de las relaciones que son más importantes para ti. Escuchas a esas personas, les cuentas tus cosas, les brindas apoyo, compartes grandes y pequeños momentos…

Sabes que, para que dichas relaciones sean sanas y perduren, has de poner de tu parte. Y esto se hace día a día, gesto a gesto, como hemos comentado tantas veces.

Pues bien. Entre esas relaciones importantes hay una que durará desde el primer día de tu vida hasta el último: La relación que mantienes contigo mismo. ¿Cómo la llevas?

¿Le dedicas tiempo y atención a la persona que eres? ¿Pasas un tiempo a solas escuchando lo que te dice? ¿La apoyas? ¿La cuidas?

Si la respuesta es “Sí”, enhorabuena. El resto de tus relaciones importantes no se ven deterioradas cuando cuidas de la relación contigo.

Al contrario, cuando tú te quieres y estás en paz contigo, más amor tienes para compartir con quienes te rodean. Porque ése es el punto. Más que ver con qué te pueden dar unos u otros, la gracia de las relaciones está en compartir; cada cual ofrece lo que es y lo que tiene.

Si la respuesta es “No”, enhorabuena también. Pero, en este caso, por el camino de descubrimiento que te espera. Es un camino que recorrerás “hacia dentro” y en el que seguramente hallarás cosas que has estado buscando afuera.

Prepárate para la sorpresa. Felicidad, amor y todos esos grandes tesoros que nos enseñan a buscar en el exterior, están en ti para que los descubras. Y crecerán cuando los compartas.

a solas con el universo

El inicio del descubrimiento: Pasa tiempo contigo

¿Qué tal si pasas un rato a solas contigo? ¿Te asusta la idea? ¿Te aburre?

Dale una oportunidad a la experiencia. Es probable que no te resulte ni aburrida ni terrorífica.

Distinto es que te pases las 24 horas pendiente sólo de ti y de tus circunstancias. No, no. Estamos hablando de una cita.

Haz como si quedaras contigo a tomar café. Cuéntate cómo te sientes, qué es lo que quieres probar, qué es lo que te hace feliz… Ya sabes. El tipo de cosas que comparten los amigos.

Ten a menudo este tipo de encuentros contigo mismo, igual que te comunicas con esas personas que son importantes para ti (las escuchas, te sinceras, estás ahí cuando te necesitan…).

Regálate ese espacio de calma, de silencio, de conexión contigo. Hazlo para conocerte bien a ti mismo; para aprender a respetarte y a aceptarte como eres.

Hazlo, porque ésa es una de las relaciones más importantes de tu vida. Y porque, si la cuidas, las demás relaciones también se ven beneficiadas. Compruébalo.