Ideas para tratar con un procrastinador recalcitrante

En caso de que consideres que tu tendencia a procrastinar está perjudicándote, puedes tomar la decisión de hacer algo al respecto: priorizar tareas, eliminar distracciones, trabajar con diligencia, etc.

Cuando quieras puedes entrenarte para hacer las cosas de otra manera, porque tú tienes cierto control sobre tu comportamiento. Pero, ¿y si quien procrastina es otro? ¿Qué pasa cuando tú eres el perjudicado por el hábito de posponer que tiene otra persona?

Partamos de una realidad: No puedes cambiar la tendencia procrastinadora de otro. Él/ella tiene su propia concepción de las prioridades y su modo de trabajar. Y, si no le da la gana de cambiarlo, no lo cambiará.

Lo que sí puedes es motivarlo y guiarlo (que ya es bastante) para que haga la tarea, a fin de que su procrastinación te perjudique lo menos posible.

reunión de trabajo

Seguramente, conoces a algún procrastinador recalcitrante; un familiar, un amigo, un compañero de trabajo o un profesional, que no le da premura a sus tareas. Y las consecuencias de ello, además de sufrirlas él/ella, las sufres tú.

Tal vez puedas ayudarle o influirle para que se “desatasque” y termine lo suyo a tiempo, con lo que ganaríais los dos. Para ello, puedes comenzar por entender porqué una persona deja su trabajo para más tarde.

Enumeremos brevemente las causas más frecuentes de la procrastinación. Nos servirán para proponer un lote de ideas con las que hacerles frente.

  • Por cansancio: Tu procrastinador tiene la energía justita para hacer frente a lo suyo. (Esto tiene fácil arreglo; que descanse.)
  • Por falta de interés: La tarea que tú necesitas que termine no la considera tan importante como otras.
  • Por falta de tiempo: Abarca más responsabilidades de las que puede atender y, como es muy optimista estimando el tiempo, te dice que “mañana” tiene listo lo tuyo.
  • Porque no sabe organizarse. A eso se aprende y tu procrastinador no anda muy suelto en el tema. Vuelva usted “mañana”.
  • Por inseguridad: No tiene claro lo que le pides, no está acostumbrado a hacer eso que tú le delegas o le teme a salirse de sus actividades habituales.
  • Por perfeccionismo. Tu procrastinador empezará con la tarea en el momento “perfecto”, cuando se den las condiciones idóneas y/o cuando tenga la seguridad de que le quedará impecable.

Como ves, las causas son variadas y pueden concurrir más de una en el mismo procrastinador. Las hay fáciles de abordar y las hay más paralizantes, como el antipático perfeccionismo.

Vamos con las ideas. Algunas de ellas las comentamos en una entrada anterior: ¿Trabajas con alguien que deja las cosas para mañana?

Ideas para ayudar al procrastinador

Dale razones. Explícale porqué esa tarea que le encargas es importante para ti y cuáles serían las consecuencias de no hacerla.

Fija día y hora en el que la tarea ha de quedar lista. O, para más seguridad, adelántale la fecha límite. Que lo termine un día antes. 😈

Dale instrucciones claras, tanto del proceso, como del resultado que esperas. Y verifica que ha comprendido lo que le has dicho.

Divide el encargo. Si la tarea es larga y presientes que se abrumará, divídela. Encárgale primero una subtarea y, cuando termine, la siguiente.

Enséñale a calcular mejor el tiempo (si se deja). Parte de la fecha límite y ve hacia atrás, paso por paso, para que estime con más acierto la hora en la que necesita empezar a hacerla.

Recórtale distracciones (si está en tu mano). No le pases llamadas o déjalo trabajar en un espacio tranquilo, por ejemplo.

Enfatiza las consecuencias negativas que le esperan si no termina a tiempo.

O enfatiza las consecuencias positivas: Termina pronto la tarea y sales a divertirte.

Acude a ayuda externa: Asígnale un compañero responsable o asistente que le acompañe. Así es más difícil que se escaquee.

¿Vale también una cámara de vigilancia? Mmmm… Un poquito intrusivo, ¿no? Pero ahí está la idea para que juegues con ella. 😀

Espero que algunas te sirvan para motivar a los procrastinadores de tu vida.