El trabajo, la casa… ¿Y a ti cuándo te toca?

Hay días exigentes y temporadas en las que se multiplican los problemas y los asuntos que atender. Salimos de ellos con el tanque de energía a cero.

Hasta la fecha, no he conocido a nadie que se haya librado de pasar por una temporada estresante. ¿Y tú? Supongo que habremos de aceptarlas y capearlas lo mejor posible cuando estemos en ellas.

Lo triste (sí, triste) es que, cuando no existen circunstancias o demandas externas excepcionales, seamos nosotros los que nos construyamos una rutina de agobios y extenuación.

Nuestra sociedad valora los logros y la productividad sobremanera. A veces, olvidándose de que lo primero es la salud. Sin salud, a ver por cuánto tiempo sostienes el ritmo productivo…

estresado

  • ¡Venga! Un poco más. En cuanto termine de hacer esto, almuerzo.
  • ¿Cómo que me eche una siesta? Si tengo suerte, me la echaré el fin de semana.
  • ¿Un hobby? ¿Un paseo? ¿Una fiesta? ¿Unas vacaciones? Será más adelante, que ahora tengo mucho lío.

Se nos olvida que es una persona la que va a sacar adelante las actividades. Una persona a la que, si no cuidas, se cansará, se desmotivará, se deprimirá o acumulará resentimiento a toneladas.

Tal vez, sí, esta persona se vea abocada a responder ante numerosas responsabilidades. Pero la principal de ellas es cuidar de sí misma, a fin de poder atenderlas.

  • Esta persona necesita tiempo para descansar y airearse de sus obligaciones, en lugar de litros de café para obligarse a seguir al pie del cañón.
  • Necesita comer a sus horas. Comer no es un trámite o una recompensa que se concede sólo cuando termina de hacer todo lo demás. ¿O sí?
  • Necesita reír y jugar. Y también necesita conectar con otras personas.

Si se olvida de esas cosas tan simples, la productividad no dura. Sin energía ni ganas de vivir, no podrá mantenerla. Y, si la mantiene, el precio será demasiado alto.

Por eso es que, entre todas las responsabilidades con las que vaya a cumplir hoy, la salud debería estar encabezando la lista. Esas cositas simples harán que pueda seguir progresando en todo lo demás, sin acabar exhausta y agobiada.