Ideas para dejar de pensar en el trabajo y desconectar de veras

A pesar de que tienes tus horas para descansar, el trabajo termina colándose en ellas, aunque sólo sea porque no te puedes quitar de la cabeza los asuntos relacionados con él.

Recopilemos ideas para desconectar de veras del trabajo, a fin de que el descanso sea provechoso.

1. Diseña una rutina de desconexión

Haz tu propio ritual para trazar la línea que separe el trabajo del descanso. ¿Cómo? ¡Ah! Eso tendrás que verlo tú, eligiendo las actividades que más te gusten.

desconecta

Un ejemplo: Al terminar de trabajar, das un paseo y después te pones una ropa cómoda para estar en casa, mientras alejas de tu mente los pensamientos que tengan que ver con el trabajo.

2. Ayúdate con hábitos saludables

En la transición al descanso o en el propio descanso, puedes incluir hábitos como el ejercicio físico, la meditación o la práctica de un hobby. Ésos tres, mismamente, son ideales para desconectar del trabajo.

Además, encierran una variedad de opciones tremenda. El ejercicio físico, por ejemplo, puede ser un paseo vigoroso, un rato jugando con tu mascota o un deporte exigente. Lo que tú prefieras.

3. Haz planes

¿Qué vas a hacer hoy cuando termines el trabajo? ¿Tienes alguna actividad divertida en perspectiva esta semana?

Ten en el horizonte actividades agradables, que esto también ayuda a desconectar. Elige las que vayan con tu estilo: salir con los amigos, apuntarte a un cursillo, pintar un cuadro… Anda que no hay.

4. Desconecta aparatos

A menos que tu trabajo exija disponibilidad constante, considera desconectar el teléfono o no responder llamadas o correos de trabajo durante tus horas de descanso.

No acostumbres a tus jefes o compañeros a llamarte a cualquier hora, a menos que sea muy importante.

5. Relaciónate con gente ajena al trabajo

Es más difícil desconectar cuando tus amigos y tus compañeros de trabajo son las mismas personas.

Socializa con tus “compis”, si quieres, pero trata de ampliar tu círculo, para que puedas relacionarte con otras personas y compartir con ellas cosas diferentes al trabajo.

6. Delega funciones

Si estás sobrecargado y tienes la oportunidad de hacerlo, delega tareas y responsabilidades en otros.

Empieza por poco, hasta tomar confianza. Ya verás que, con paciencia y buenas instrucciones, pueden cumplir bien lo que les asignes y quitarte carga de trabajo.

7. Trabaja un poco menos

En caso de que estés trabajando más horas que un reloj y puedas recortarlas un poco, considera también esta idea.

Cuando pasas prácticamente el día entero alrededor del trabajo, es complicado desconectar en el ratito libre que te dedicas. Estás inundado de trabajo, después de tantas horas pensando en él.

Busca cierto equilibrio. El trabajo es importante, pero la vida es algo más que producir y ganar dinero. Hazle sitio en tus días a experiencias y actividades variadas.