Insultos y críticas duras. ¿Cómo te los tomas?

Cuesta no dejarse afectar cuando alguien te arroja lindezas del estilo: “Eres un inútil.” “Cómo has engordado… Pareces una ballena.”

Si sólo fueran las palabras, sería más fácil ignorarlas. Pero es que también estás recibiendo un trallazo de emociones.

Pensemos en las personas que acostumbran a atacar a los demás con estas críticas tan hirientes. ¿Te cuadra con alguien que esté contento con su vida o relajado? No es el caso más probable.

Generalmente, quien ataca así se siente herido o a disgusto. A saber si con su gesto está vomitando frustración, envidia, resentimiento… Lo que sea, no suele ser bonito. Y eso es lo que a ti te cae encima.

La historia de quien recurre con frecuencia a estos ataques es distinta a la de una persona que, en un momento tonto, se desahoga con el primero que pasa por ahí o dice cualquier tontería sin pensar. Eso lo hacemos todos, ¿no?

No obstante, en ambos casos podemos practicar respuestas que nos sirvan para limpiarnos de la emoción negativa cuanto antes. A ver qué te parecen éstas.

helado

1. Date tiempo

Trata de no saltar como un resorte. Respira. Si ves que la persona que te dedica la frase hiriente está muy enfadada (o afectada por la emoción que sea), no sirve para nada que te quedes a dialogar con ella. No está en condiciones de pensar.

Y tú, si le echas leña al fuego, tampoco vas a estarlo. Así que intenta salir de escena y, si hay algo que hablar, que sea un poquito después.

Esto es mucho más sencillo cuando recibes la crítica por e-mail o en otro mensaje de texto. No contestes de inmediato. Si respondes rápidamente, le haces saber a esta persona que ha conseguido lo que quería: hacerte sentir mal.

Es probable que muy bien no te sientas, ya que has sido bombardeado con emociones negativas. Y, cuando estás así de pringado por ellas, no piensas de manera clara. Por eso es aconsejable que respires y te des espacio para elegir una respuesta apropiada.

2. Nunca te defiendas

Defenderte, no. Cualquiera que sea la respuesta que elijas, descarta ésta. Si te defiendes, estás dando a entender tres cosas:

  • Que la opinión de esta persona te importa.
  • Que te sientes muy mal por la impresión que él/ella tiene de ti.
  • Y que algo de razón tiene, ya que necesitas probarle lo contrario.

Ya pensarás en esto después. Aunque esta persona te importe y su opinión, también, podría haberte hablado de otro modo.

Por el momento, puedes ensayar una respuesta “vacía” y desapasionada del tipo: “Bah.” “Bueno.” “Vale.” O probar con lo que sigue.

3. Dale un giro al foco

La persona “faltona” está apuntando el foco sobre ti, llamándote tonto, gorda, imbécil… o cualquier cosita linda de éstas.

Pues, nada. Agarra el foco con calma y apúntalo hacia él/ella: “¿Qué te pasa para que me hables de esa manera?

Puede que no te conteste. O puede que persista llamándote lo que sea menos “bonito”. Pero, con una respuesta de ese estilo, ya sabe que te has dado cuenta de que el problema no eres tú.

4. Ponlo en conocimiento de instancias superiores

Si esta persona acostumbra a tener esas salidas de tono y hay alguien “por encima” de él/ella que pueda llamarlo al orden, comunícaselo al superior.

¿Es tu compañero? Comenta el problema con el jefe. ¿Es tu jefe? Háblalo con el jefe del jefe. ¿Tu profesor? Cuéntaselo a otro profesor.

Es probable que el “faltón” (o faltona) esté tratando con la punta del pie a más gente. Acudiendo al superior, te ayudas tú y ayudas a otros.

5. Agarra la crítica con pinzas

Cuando las emociones están aplacadas, es el momento de pensar en las palabras que te dedicó. Sí, puede que te sientas mal, pero no tanto como cuando esa persona te disparó la crítica.

Tal vez, llevaba una pizca de razón y sí cometiste un error, sin que ello justificase que te faltara al respeto, claro que no. El punto es sacarle algún provecho a la crítica negativa, si es que tiene alguno.

Si tienes que aclarar unos puntos con él/ella, también es conveniente hacerlo cuando se han enfriado los ánimos.

Quedémonos, si acaso, practicando con esta idea: resolver el asunto en frío. ¿Qué te parece?