Abraza tu experiencia

¿Tienes cosas por hacer o mejorar? ¿Quieres un cambio? ¿Te planteas un desafío?

Quizás partes del descontento, porque no tienes eso que tú quieres. O te consideras “insuficiente”, porque no has llegado aún a la meta que te planteaste.

Esas reflexiones las puedes cuestionar, si quieres. Basta con que mires atrás y contemples cuántas cosas buenas has hecho desde que viniste al mundo.

Atrás quedan años, desgranados en miles y miles de minutos, que te vieron construyendo cosas de valor. Difícilmente puedas recordarlos todos. Pero ahí están, en ti.

sombra

Has dedicado muchísimo tiempo a aprender, a esforzarte por lo que te importa, a cuidarlo. Conoces de sobra los errores o el fracaso. Así como conoces los avances y las victorias.

Has superado una considerable cantidad de obstáculos que encontraste en el camino. Y, a cada uno de ellos, has ido haciéndote más sabio y más hábil para afrontar el siguiente.

¿Las pruebas? Aquí las tienes, en ti y en lo que te rodea. Observa cuántas cosas positivas forman parte de tu vida. Mira cuántas has puesto tú.

¿Cómo? ¿Te faltan cosas que poner? ¿Quisieras cambiar otras? ¿Derrumbar buena parte de lo hecho y empezar de nuevo?

Bien. Hazlo. Puedes hacerlo desde la confianza en ti mismo, por todo lo que has resuelto hasta llegar aquí con bastante menos experiencia de la que tienes ahora.

El camino que has recorrido ha servido de algo. Ahora, elige ir por donde quieras. Pero recuerda que no partes de cero. Tienes experiencia acumulada hasta el día de hoy. Te la has ganado. Celébrala y úsala.