¿Has aprendido a manejar tus problemas de manera positiva?

Problemas tenemos todos. Pero la relación con los mismos varía de persona a persona, como puedes observar en tu entorno.

Hay personas que se relacionan con sus problemas de manera positiva. Esto es, buscando la manera de transformarlos en oportunidades.

Seguro que tienes en el radar a alguien con esta capacidad. Alguien que suela hacer cosas como éstas:

  • Ocuparse de los problemas que requieren una respuesta, en vez de darles largas o encasquetárselos a otro.
  • Indagar en la ganancia que se oculta tras lo negativo de una situación. Y aprovecharla, claro.
  • Buscar las raíces de los problemas para resolverlos, en lugar de quedarse poniendo parches en los síntomas superficiales.

Esta capacidad se desarrolla con el tiempo y la práctica. Y es muy rentable, porque mientras estemos vivos vamos a tener delante asuntos que resolver.

la paciencia y los problemas

Siquiera por nuestra salud, es recomendable que nos entrenemos en el arte de buscar lo positivo en las dificultades. Porque lo negativo suele resaltar por sí mismo.

Todos, más o menos avanzados en esta cuestión, vamos a tener la oportunidad de desarrollar o mejorar esta capacidad gracias a las pequeñas frustraciones cotidianas. Cosa que se notará cuando hagamos frente a problemas más “gordos”.

También tendremos localizadas a personas que nos pueden inspirar con su ejemplo (lo sepan ellas… o no).

Y, desde luego, surgirá la ocasión de compartir nuestro aprendizaje con otras personas que se sientan sobrepasadas por sus problemas cotidianos. Ellas ganarán y nosotros, al reforzar nuestro aprendizaje, también.

Pensar de manera positiva tiene poco de mágico o inmaduro. Si acaso, es al revés. Es una señal de que la persona ha aprendido a aprovechar las peripecias que vive para crecer hacia donde le interesa.

Esto se aprende. Se entrena. Y hoy vamos a tener la ocasión de sumar un pequeño avance. Sumemos.