¿Qué vas a hacer hoy para ser un poco más feliz?

¿Quieres ser más feliz o sentirte mejor? Qué pregunta… Doy por hecho que la respuesta es SÍ, que es lo que responderíamos muchos de nosotros.

Partamos, entonces, de una pregunta más útil: ¿Qué vas a HACER para ser más feliz?

Tienes margen para “HACER felicidad”. Ésa es la buena noticia. La otra cara de la moneda es que supone esfuerzo por tu parte. Es necesaria tu intervención.

Según la investigadora Sonja Lyubomirsky, de la Universidad de California, el 50 % de tu felicidad está determinada por tus genes. Eso no lo puedes cambiar.

El 10 % lo determinan tus circunstancias vitales, donde puede que no tengas mucho poder de maniobra.

Queda un 40 % de felicidad (porcentaje generoso) que depende de lo que haces en tu vida cotidiana.

haciendo música

Sirvan los porcentajes como una guía y quedémonos con la idea, que es avalada por más expertos en la materia. Hay aspectos que no puedes cambiar y que, temporal o permanentemente, pueden tirar de ti hacia abajo.

Pero hay otros muchos que sí están bajo tu control y que puedes procurar que sumen bienestar. Especialmente, yo creo que es útil hacerlo para poner un poco de equilibrio cuando te han tocado malas cartas (por tus genes o circunstancias vitales).

Parte de la felicidad “se trabaja”. Y, si no te gustan las palabras “trabajar” o “esforzarse”, podemos cambiarlas por “aprender”, que suena mejor.

Esa cuota de felicidad que se aprende y se practica está a tu alcance, al alcance de todos en la medida de sus posibilidades.

No es nada del otro mundo. Muchos hábitos de los que hablamos van en esa línea. Éstos, por ejemplo:

1. Los hábitos saludables básicos: Comer sano, dormir lo suficiente y moverte más.

2. El hábito de la gratitud: Valorar lo bueno que tienes y lo bueno que te sucede, para que toda la importancia no recaiga en lo que te falta.

3. El hábito de progresar sin compararte con otros, que tienen sus propios principios y metas personales, así como otras circunstancias vitales.

4. El hábito de planear tu día. Elegir tus tareas importantes, sin atascar la agenda de responsabilidades. Dedicar tiempo al descanso y a hacer lo que te gusta.

5. Construir y mantener relaciones saludables.

Cosas como ésas y muchas más las decides y las haces tú cada día. Y el esfuerzo (porque, sí, cuestan trabajo) redunda en tu felicidad o en que te sientas un poco mejor.

Te dejo con la pregunta del inicio, para aplicármela yo también: Hoy mismo, ¿qué vas a hacer por tu felicidad?