¿Inicias algo nuevo este otoño?

¿Qué planes tienes para este otoño? Si estás barajando la posibilidad de hacer un cambio positivo, ¿qué tal si empiezas ahora?

En caso de que te dé bajón pensar en la rutina o en los días cortos y fríos, ésta puede ser una buena idea: dedicarle atención a un proyecto personal.

Podría ser comenzar con un hobby, aprender sobre un tema, practicar una habilidad o adquirir un hábito de ésos saludables que tú conoces. Lo que sea que te apetezca.

¿Apuntamos ideas para ponerlo en marcha? La mayoría, ya las conoces…

otoño

1. Define bien tu proyecto.

Qué menos que partir con las cosas claras: ¿Qué quieres hacer? ¿Para qué?

Y a ello le sigue la misión (posiblemente difícil) de encontrar un hueco en tu esquema cotidiano para la acción (o acciones) relacionadas con tu objetivo.

2. Busca apoyos.

El primero se supone que ya lo tienes: el tuyo. En tu entorno de amigos y conocidos, quizás encuentres otros aliados. Si no, en Internet seguro que hay personas que comparten tu objetivo.

En general, déjate inspirar por personas con inquietudes. Pasa más tiempo con quien te contagia sus ganas de hacer cosas, independientemente de que compartas tu meta con el público o no lo hagas.

Y, además del apoyo humano, busca los recursos que a ti te funcionen: libros, música… lo que sea.

3. Empieza hoy mismo.

Haz una acción relacionada con tu objetivo que te ponga en movimiento. Si puedes, ¿para qué dejarlo para mañana? El momento es ahora.

4. Suma un pequeño paso cada día.

Ésta es la parte más difícil, si te presionas para hacerlo perfecto cada día. Si prescindes de la perfección, no es tan duro.

Suma un paso cada día, así sea minúsculo. Ya verás cómo se nota el avance cuando llegue el 31 de diciembre. Y, si quieres hacerlo todavía más visible, lleva un diario o registro donde anotes la acción que hagas ese día.

En caso de que las acciones que vas a realizar no precisen una ejecución diaria, respeta los tiempos que tú fijes (a la semana, al mes). Sé constante, no impecable.

5. Celebra el recorrido.

Es un clásico recibir el nuevo año con ganas de cambiar algún aspecto o empezar cosas nuevas. La fecha invita a eso.

En tu caso, este año puede ser distinto. Nunca se ha de suponer que uno seguirá vivo de aquí a tal fecha. Pero, si el 31 de diciembre sigues coleando por estos barrios, le darías la bienvenida al año con un cambio que ya tiene rodaje.

Celébralo. Aunque no te parezca un progreso para tirar cohetes, ahí está. Seguro que es bastante más grande que el cero redondo que tendrías de haberte esperado a estrenar el año para estrenar tú también el cambio.

Regálate esa aventura. Aprovecha los días fríos que se avecinan para empezar lo que quieras hacer. Llénalos de pequeñas conquistas. ¿Qué te parece la propuesta?

Imagen de paul (dex)