7 Ideas para hacer un plan flexible para la semana

¿Qué vas a hacer durante la semana que comienza? ¿Tienes claro qué es lo más importante? ¿Has reservado un tiempo para reponer energías?

El tiempo es un recurso muy valioso. Del mismo modo que eres cuidadoso con otros recursos, como el dinero, puedes pararte a decidir qué es lo que quieres hacer con tu tiempo en estos siete días.

Ya que mencionamos el dinero, imagina que entras en el súper. Estás cansado, con prisa y no has pensado en qué vas a echar al carro de la compra.

Es muy probable que, en esas condiciones, eches más alimentos poco saludables o un montón de comida que te entra por los ojos en ese momento, que si hubieras pensado antes en qué vas a comprar para la semana.

Con el tiempo pasa lo mismo que con el dinero, en este caso. Si piensas en qué invertirlo, tomas mejores decisiones y te cunde más el poco o mucho que tengas. Sólo has de emplear la misma mentalidad en una cosa que en la otra.

Así, con esa intención, va la propuesta de elegir qué vas a hacer durante la semana y ponerlo por escrito (sí, sí, por escrito para verlo más claro). Ahí vamos…

calendario

1. Elige un recurso que funcione para ti

Por ahí se empieza. Hazte con la aplicación que gustes, con la libreta de toda la vida o cualquiera que sea tu instrumento preferido.

Están en blanco los siete días de la semana, así como las 24 horas de cada día. Listo.

2. Reserva un tiempo para diseñar el plan

Si haces tu plan a la carrera, puedes olvidarte de un punto importante (reunión, cita, celebración…). Es preferible que, con calma, pienses y recopiles lo que vas a anotar en él.

3. Anota las prioridades de la semana

Lo esencial. Lo más importante para ti. Decide 3 ó 4 cosas cruciales para cada día de la semana.

(Lo que no es tan, tan importante, déjalo a un lado, por ahora.)

4. Anota citas y compromisos ineludibles

Ésos a los que, según tu criterio, no puedes faltar, como celebrar el cumpleaños de tu pareja, tu cita con el médico… o tú verás los que son.

(Las citas menos importantes déjalas a un lado, por ahora.)

5. Reserva tu tiempo libre

Ya que lo “gordo” está colocado, viene tu tiempo de descanso y diversión. Si no lo reservas, las tareas o compromisos secundarios amenazan con comérselo.

Decide, por tanto, cuándo vas a descansar durante la semana y a qué vas a dedicar ese tiempo.

6. Deja huecos

Coloca las tareas o compromisos secundarios que quepan, asegurándote de dejar huecos entre ellos.

Si ésta es una temporada de actividad intensa, quizás hagas un plan con menos huecos. Pero procura que sea excepcional. Porque, si lo haces costumbre, es probable que a la larga seas pasto del estrés.

7. Revisa y ajusta sobre la marcha

Aquí viene la flexibilidad. Es difícil (y muy aburrido) que la realidad se desarrolle exactamente como tú has planeado.

Los imprevistos son frecuentes, ya sean una emergencia o un simple dolor de cabeza que te retrasen en tu plan. (También por eso es recomendable dejar huecos.)

Si te sales lo previsto, haz los ajustes que necesites y sigue adelante hasta el domingo. Esa información te será útil para diseñar el plan de la semana siguiente.

Espero que estas ideas te sirvan para elaborar un plan semanal a tu gusto, utilizando el medio que tú quieras.