¿Vale la pena que hoy te las ingenies para dar amor?

Adivina, adivinanza. ¿Qué es esa cosa de la que cuanto más das, más tienes?

¿El amor? ¡Sí, ésa es una! Muy cursi, si piensas que el amor consiste sólo en carantoñas o arrumacos (bienvenidos sean). Por suerte, la creatividad humana llega más allá.

También por suerte para algunos de nosotros, no hace falta una gran preparación, ni habilidades raras, ni recursos especiales para fabricar un poco de amor. Sólo estar dispuesto a darlo.

Y, después de tomar la decisión de darlo, es cuando entra en acción la creatividad que cada uno le eche. ¿Qué oportunidades aprovechar para dar un poco de amor? ¿Cómo darlo?

interrogante

Arrumacos, besos y abrazos son gestos que expresan amor, qué duda cabe. Pero hay más:

  • Prestar atención a quien está hablando.
  • Dar las gracias, notándose que estás agradecido.
  • Sonreír, transmitiendo tu alegría por ver al otro.
  • Ofrecer consejo u otra ayuda, cuando te la piden.
  • Terminar un trabajo con cariño.
  • Etc.

Detrás de esos gestos está el sentimiento cálido de querer conectar con la persona (tú u otra) y contribuir en su bienestar.

¿Se parece ésta a tu idea del amor? Si diferimos, no importa. “Amor” es un constructo abierto a libres interpretaciones.

Tampoco sé si coincidimos en que es bueno, en que se vive mejor con él y en que lo crean sus protagonistas. Si alguien no lo pone, no está.

La propuesta del día tiene sentido si se mira así, con la intención de aprovechar oportunidades para poner, sumar, dar eso que llamamos AMOR.

El amor es uno de esos recursos que se vuelven abundantes cuando los das, incluso cuando la otra persona no aprecia el gesto. Porque, hasta en ese caso, tú eres testigo de que tienes, puedes y sabes dar amor.

Aprovechemos que es así. Hay recursos que funcionan en la misma línea, como la mala leche: más das, más retorna. Y también somos muy creativos con ellos.

En fin, que cada uno pruebe a poner aquello que quiere que retorne. Así salimos de dudas. 😉