Alguno de tus críticos es su peor enemigo

¿Conoces a alguien que no reconoce el buen trabajo de limpieza que has hecho en tu habitación, porque ve las 4 ó 5 motitas de polvo que te has dejado sin quitar? ¿Que pone el acento únicamente en lo que es mejorable?

Hay personas que, con buena intención, señalan fallos dondequiera que los ven porque piensan que es una actitud constructiva.

Cuando se refieren a ti, encuentran motitas en tu trabajo, tu carácter o tu forma de vestir y creen que te están ayudando a ser más sabio, eficiente o feliz.

Hay otros críticos con peores intenciones. Como ésos que critican para lucirse y llamar la atención. O los cínicos, que sólo tienen ojos para los fallos de los demás (y no para los suyos).

Pero aquí hablamos del crítico “bueno”. O, más bien, del que cree que es bueno, porque su intención es buena.

Este tipo de crítico es muy abundante, ¿verdad? Seguramente conozcas a alguno. Yo conozco a unos cuantos. Y yo misma he pasado etapas así, siendo una crítica “de las buenas”.

mala crítica

Uno piensa: “Si le digo donde está la motita, el error o el problema, estoy ayudando.” Y la realidad es que, al ignorar u obviar lo bueno que ha hecho esa persona, la estoy fastidiando (también).

Ponte en el pellejo del criticado. Si tú te esfuerzas y yo, cada vez que te encuentro, sólo tengo ojos y palabras para tus fallos, ¿es esto de mucha ayuda?

Es probable que te canses de que yo le encuentre pegas a todo lo que haces, sin decirte nunca lo que me gusta. Es probable que yo termine cayéndote mal.

Por desgracia, también puede ser que tú creas que eres un desastre con patas, por lo insistente que yo soy recordándote todo lo malo.

Espera un momento, antes de creerte eso último. Porque mi actitud criticona NO tiene que ver contigo, sino conmigo misma.

Las personas que, con buena intención, se pasan con las críticas suelen ser también sus peores críticos. Durísimos. Terribles.

Las 4 motitas que te recuerdo a ti, son pocas para las que continuamente encuentro en mí misma. Contigo soy mucho menos dura, ya que conmigo convivo 24 horas al día.

Tú verás si me tienes compasión por dormir con el enemigo. Es cosa tuya. Pero esa perspectiva puede ayudarte a que no te lo tomes de manera personal.

Este tipo de crítico es duro contigo, consigo mismo y con todo lo demás. El problema no es que tú falles más que una escopeta de feria. El problema no tiene que ver contigo necesariamente.

Tenlo en cuenta cuando te encuentres con personas muy puntillosas (con buenas intenciones) y te pongan los nervios de punta.

Imagen de brizzle born and bred