Diciembre. Se avistan fiestas en el horizonte.

Depende de cómo se mire, diciembre es uno de los meses más divertidos del año. Viene con su música especial, sus decoraciones, sus manjares, sus rituales, sus reuniones, sus regalos, etc.

Claro que, al otro lado de la balanza, nos encontramos con la parte menos apetecible: obligaciones, compromisos, prisas, gastos, tensiones familiares, excesos en la dieta, etc.

Algunos de nosotros, vivimos un diciembre “light”, sin grandes excesos. Nos gusta así, como a otros les gusta despendolarse. Dentro de las opciones que nos presenta, cada quien se hace su propio diciembre.

día de navidad

¿Cómo quieres vivir las próximas semanas?

Antes de los días “oficiales” de Navidad y Año Nuevo, vamos entrando en situación.

Se celebran sorteos, rifas, comidas. Se hacen compras. Se intercambian regalos. Y, después, vienen días en los que uno convive más con la familia. Puede ser un mes intenso.

Hay personas que experimentan más presión que diversión ante tal marabunta de compromisos. Qué estrés.

También se estresan los que, en esta época del año, son más conscientes de su soledad o de otros problemas incompatibles con el ambiente de diciembre.

¿Qué hay de ti? ¿Avistas el estrés de la mano de las fiestas? Si es así, a ver si te sirven estas ideas:

1. Toma el control. Por un momento, haz a un lado el “ay, la que se me viene encima” y hazte responsable de tu bienestar.

No tienes porqué sucumbir al estrés. Pocas o muchas, tienes opciones para hacerte un diciembre más agradable, más a tu estilo (sea el que sea).

2. ELIGE. Dale prioridad a lo que es importante para ti: la gente con la que quieres estar; las cosas que quieres hacer.

Los engorros que puedas quitarte, quítatelos (reuniones extra, colas kilométricas, precios por las nubes…). O, si no es el caso, sal de ellos lo antes posible, sin agonizar en la experiencia.

3. Resalta lo que más disfrutes. Ya que “lo malo” resalta por sí solo, rescata las cosas buenas que tú aprecias de estos días.

Subraya esos momentos en los que te sientes contento, relajado, querido… o como sea que tú quieres sentirte. Y deja atrás (lo antes que puedas) los repulgos, los errores, las pullas de esa persona insoportable, etc.

Especialmente si eres de los que viven un diciembre intenso, hazte cargo de tu experiencia y trata de pasarlo lo mejor posible, dentro de las opciones que tengas.

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