¿Importa la fecha que elijas para empezar con tu objetivo?

Se acerca una fecha especial: el 1 de enero. Este día sugiere un nuevo comienzo. De ahí que los buenos propósitos para empezar el año sean un clásico.

Muchas personas suelen empezar con los objetivos que se proponen en los días que sugieren comienzo, como el 1 de enero. ¿Por qué? ¿Tiene alguna ventaja?

Según varios experimentos, parece que sí. Estos días dan ventaja, ya hablemos del 1 de enero, del día de tu cumpleaños, del comienzo del mes o de un lunes, donde haces borrón y cuenta nueva respecto a la semana anterior.

libro en blanco

Ahí es donde está el truco, precisamente. Estos días de nuevo comienzo te ayudan a distanciarte mentalmente de tu viejo yo. Los fracasos y traspiés quedan atrás. Ante ti se abre un período distinto.

Los pesimistas pueden venir con números en la mano para afirmar que el 80 % de los propósitos de año nuevo quedan en agua de borrajas. ¿Para qué hacerse ilusiones, entonces?

Es cierto. Muchas personas empiezan el 1 de enero con propósitos clásicos (la dieta, el deporte, ahorrar más, etc.) y aflojan a las pocas semanas.

Pero hay que contar, según los números, con que el 20 % sí hace progresos. Pocos, muchos… bienvenidos sean.

Y, también, con que, después del 1 de enero, hay muchos “comienzos” durante el año: el cumpleaños, varios comienzos de mes y decenas de lunes para retomar el buen propósito que sea, en caso de haber tenido un traspiés.

Sugerencia: Si estás pensando en aprovecharte del espíritu del refrán “año nuevo, vida nueva” para comenzar con algo que valga la pena para ti, no lo dejes. Adelante.

Es una pequeña ventaja. ¿Por qué no aprovecharla? Total, si no te sale bien la jugada, tienes oportunidades durante el año para retomar tu propósito.

Y, aunque lo parezca, no comenzarías de cero cada vez que lo vuelvas a intentar. Los sucesivos intentos aumentan las probabilidades de éxito, porque te quedas con lecciones aprendidas de los anteriores.

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