Salir a pasear en invierno. ¿Te atreves?

Si la pereza es el único obstáculo que te mantiene en casa durante estos días fríos, considera oponerte a ella. ¡Atrévete!

Ponte en pie y aprovecha las horas de luz para dar un paseo saludable. ¿Quieres razones?

1. Hazlo por el ejercicio.

Que ejercitas el cuerpo es evidente. Le harías un buen regalo al tuyo si sales a pasear recortándole tiempo a estar sentado. Y si, por el frío, en estas fechas sólo realizas ejercicio en interiores, te regalarías un poco de variedad.

Además, el paseo también es un buen ejercicio para la mente. El simple hecho de salir a la calle, te obliga a prestar atención a lo que vas encontrando al paso.

pasear en invierno

Eso ya es un ejercicio, aunque no te dé por interactuar con las personas que encuentres o por explorar itinerarios nuevos. Claro que también podrías hacer esos ejercicios…

2. Hazlo para despejarte.

Salir de las cuatro paredes, de lo que hacías y pensabas en ese momento, es un descanso.

Un descanso que suele venir bien para distanciarte un rato de tus preocupaciones habituales, desestresarte, irse a la cama más relajado y, en consecuencia, recuperar energías para seguir ocupándote de lo tuyo.

3. Hazlo para inspirarte.

Qué pena. Puede que no admires el verde de las hojas ni respires regodeándote en la brisa primaveral. El ambiente parece desanimado en esta época del año, ya que pasan las fiestas.

Pero, en cuanto te dé el aire y empieces a moverte, te sentirás mejor y encontrarás un encanto a la estación, que no ves mientras estás metido en casa inventándote excusas para no salir a la calle.

Eso, como mínimo. También puede ser que, gracias a que te tranquilizas y bullen las endorfinas, surja esa idea o solución que estás buscando. No será la primera vez que dando un agradable paseo encuentras pensamientos inspirados, ¿verdad?

Comprueba por ti mismo qué bien invertidos están los minutos que dedicas a pasear. Sí, incluso en invierno. 🙂

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