¿Qué parte de ti estás mirando?

Quedas atrapado en aquel error que cometiste. A más que piensas en él, más errores recuerdas por los que sentirte peor.

Fuiste herido en el pasado. Al ahondar en la injusticia, más injusticias cometidas contra ti puedes recordar. Y peor te sientes.

Cuanto más tiempo pasas sintiéndote mal con la persona que eres, más pruebas hallas para confirmar la visión que tienes de ti mismo.

Y al verte así, como una víctima o como una persona  que suele tomar malas decisiones, experimentas lo nuevo que te va sucediendo aferrado a esa imagen.

frente al espejo

¿Tiene que ser así?

Los ojos con los que te miras influyen en lo que vas a hacer en adelante.

Te engañas cuando te ves a ti mismo como un ser perfecto de potencial ilimitado. Pero también lo haces cuando te ves como una víctima de las circunstancias, que no tiene más elección que vivir siendo la persona defectuosa que es.

Si apartas la visión de los errores o castigos, podrías ver también esa otra parte de ti: la parte creativa, la luminosa, la que sigue queriendo ser feliz.

Mírala. Tenla en cuenta, especialmente cuando más la necesitas. Enfócala cuando la vista se te vaya sólo a la parte oscura.

Esa parte de ti también existe. Existe y quiere crecer, aprender, compartir y construir. ¿Quieres mirarla también?

Por favor, comparte 🙂