6 Malas ideas para fumar más seguro

Quizás eres fumador y, preocupado por el impacto del tabaco en tu salud, hayas considerado algunas ideas para fumar de una manera más “segura” o menos dañina.

De eso va esta entrada. Muchos fumadores hemos hecho lo mismo, cuando no estábamos preparados o mentalizados para dejar el tabaco.

Por eso es bueno que sepamos que hay opciones que, aunque puedan parecer muy positivas, no lo son tanto. ¿Comentamos algunas de las más populares?

cigarro

1. Reducir el consumo de tabaco: Fumar menos cigarrillos puede ser una buena idea, siempre que a la misma le siga el abandono definitivo del tabaco.

Como táctica a mantener, ya no es tan recomendable. Por una parte, es habitual que, quien reduce el consumo vuelva a fumar lo mismo que fumaba tiempo después.

Por otra, aunque se fume menos, cada cigarrillo es más “valorado” por el fumador que se ha privado de él durante largas horas y, ya que lo tiene encendido, lo aspira con muchas ganas y absorbe hasta 10 veces más nicotina.

Así es que, a pesar de pretender lo contrario, lo que está haciendo es reforzar su adicción.

2. Pasarse al cigarrillo electrónico: Este moderno artefacto, lejos de debilitar la adicción, puede fortalecerla.

(Desarrollado aquí: Del cigarrillo común al cigarrillo electrónico.)

3. Sustituir los cigarrillos de fábrica por tabaco de liar: La única ventaja que aún tiene el tabaco de liar es que le duele menos al bolsillo. Por lo demás, incluso puede ser más peligroso para la salud que el otro.

(Punto desarrollado aquí: Ventajas de pasarse al tabaco de liar.)

4. Fumar tabaco rubio: Todavía hay quien cree que el tabaco rubio hace menos daño que el negro. Falso. Únicamente se diferencian en el proceso de secado. Son igual de dañinos.

5. Fumar puros: Es cierto que los puros tienen un nivel de mortalidad asociado a su consumo inferior que los cigarrillos. (Porque hay menos fumadores de puros, por la manera de fumar los susodichos…)

Pero el fumador de cigarrillos que se pasa a los puros, fuma de la misma manera en que lo hacía con el producto anterior. Así es que no reduce riesgos.

6. Fumar cigarrillos “light”: Quien fuma cigarrillos bajos en nicotina y alquitrán se sigue exponiendo a las otras sustancias agresivas del tabaco.

Además, puede confiarse y acabar fumando más que antes: “Total, es light”. Sin embargo, su cuerpo sigue necesitando la misma dosis de nicotina que con un cigarrillo normal, por lo que acabará aspirándolo más intensamente.

Otro punto: Aunque la cajetilla indica cuánta nicotina y alquitrán tiene el producto, en realidad no es fácil saberlo. La medición no es fiable, ya que se hace con una máquina, que obviamente no fuma igual que una persona. Y, dentro de eso, cada persona fuma de un modo diferente.

Si estás considerando alguna de las anteriores ideas, espero que le des una pensadita al tema.

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