¿De verdad que lo necesitas para vivir?

Volvemos a hablar de necesidades. ¿Cuáles son las tuyas?

Anteriormente, nos referimos a lo material en una entrada: ¿Lo quieres o lo necesitas? Y hoy reflexionaremos sobre ciertas necesidades inmateriales.

Echándole un ojo a la pirámide de Maslow, vemos que los humanos compartimos una serie de necesidades básicas (seguridad, afecto, respeto, etc.).

Y son necesidades, porque nuestra subsistencia o nuestra calidad de vida depende de que sean satisfechas. En eso se diferencian de los deseos.

abrazo

Hay necesidades que parecen tales, pero no lo son. ¿Ejemplos?

  • La necesidad de tener siempre la razón. No necesitas esto para seguir vivo y tampoco es que ganes demasiado con ello. ¿O sí?
  • La necesidad de que otro sufra en compensación del daño que te hizo. Ganas más (creo) cuanto antes te liberes del dolor y del vínculo que te ata al individuo en cuestión.
  • La necesidad de quedar bien con todos. O la de gustar a todo el mundo. Tan utópico como estresante.

Observemos. Preguntémonos por ellas. Porque hay ciertas necesidades que son “innecesarias”. Y, cuantas menos tengamos de estas, tanto más ligeros andaremos el camino.

O, al menos, está bien que diferenciemos cuándo necesitamos algo de cuándo nos encantaría que pasara.

Estaría bien porque, si no llegara a concretarse ese deseo (que no es una necesidad realmente), no sentiríamos una gran pérdida o carencia.

  • ¡Porras! Me equivoqué.
  • Aquel tipo me fastidió y se ha ido de rositas.
  • Con qué mala cara me miró Juan.

Pues sí. Pero tú no necesitabas eso para seguir viviendo. No lo necesitabas ni lo necesitas para volcar tu energía en otros menesteres importantes. Estás entero, fuerte para seguir dedicándote a lo que le da sentido a tu vida.

Y, si no estás tan entero, con más motivo: enfócate en trabajar por lo que de veras necesitas (conexión, dinero, libertad… o lo que esté en tu pirámide personal de necesidades). No malgastes tus recursos en perseguir una satisfacción que te aporta tan poco.

Es una propuesta para la reflexión. Yo no soy nadie para decirte qué necesitas y qué no. 😉

Si te gusta la entrada, comparte, por favor...