A gusto, así llueva o brille el sol

¿El entorno influye en cómo te sientes? Pues, sí… Un lugar agradable, acogedor o con bonitas vistas propicia un buen estado de ánimo. Y también se nota en las tareas o actividades que haces cada día, cómo no.

La buena sintonía con la gente que te rodea o un espacio de trabajo cómodo, ordenado y tranquilo influyen en que seas más o menos productivo.

Eso es cierto. Pero recuerda también esas veces en las que lo que sentías se ha separado de la invitación del entorno.

Tal vez conozcas la experiencia de sentirte solo en un lugar lleno de gente. O la de no conmoverte con la belleza de un paisaje. O la de estar triste en una celebración alegre.

Y, en sentido contrario, quizás has sentido esperanza y motivación cuando quienes estaban alrededor bajaban la cabeza. O felicidad en un día frío y oscuro. O admiración ante lo considerado insignificante.

confía

Eso pasa porque el lugar donde estás y las circunstancias, aunque influyen (mucho) en cómo te sientes, no tienen la última palabra. Ésa la tienes tú.

En ocasiones, quizás quieras interpretar lo que sucede de otra manera, mirar con otros ojos lo que te rodea. Especialmente, cuando estés rodeado de drama, confusión o de ruido.

Quizás no siempre logres sentir paz, alegría o hallar claridad con el entorno empujando hacia el lado contrario. Pero vale la pena el intento. Porque otras veces lo has hecho y te ha salido bien, ¿o no?

Si te gusta la entrada, comparte, por favor...