¿Cómo es la relación entre productividad y felicidad?

¿Te sientes feliz cuando eres productivo? ¿Eres más productivo cuando te sientes feliz? Veamos cómo felicidad y productividad se alimentan mutuamente.

Podemos partir de que cada uno dibuje en su cabeza qué acciones le hacen feliz. Y, también, cuáles son ésas que le ayudan a sentirse bien consigo mismo cuando cumple con ellas.

Sí, sí, vamos a hablar de acciones. Dejemos al margen que a ti te gusten unas músicas, sabores, lugares… y a mí me hagan feliz cosas distintas. Quedémonos con las acciones.

Seamos realistas. Hay personas que asocian la felicidad a la ausencia de problemas, a estar cómodo y a hacer lo menos posible. Y esa visión, además de no ser realista, se aparta de la felicidad.

paseo a caballo

Piensa en personas que sabes o crees que son felices. Realizan actividades, resuelven problemas, comparten momentos con otras personas que les gustan, etc. Hacen cosas; pocas o muchas, hacen cosas que les hacen felices.

En un momento dado, pueden dar brincos de alegría por librarse de una tarea, de un compromiso o de un problema que no les apetece atender, aunque sea conveniente para ellos, como todo el mundo.

A largo plazo, la cosa cambia. Lo que haces influye en que te sientas más feliz. Y aquí es donde entra la productividad.

Esa palabra suena antipática cuando se asocia a hacer más para que la “empresa” marche bien; a estar muy ocupado y a aprovechar cada minuto haciendo cosas “útiles”.

Pero la productividad (personal) consiste en hacer las cosas que son importantes para ti. Ésas que te brindan una sensación de progreso cuando llega la noche y piensas en ellas, aunque te hayas dejado una docena de tareas menores sin tocar.

La productividad tiene más que ver con simplificar, seleccionar y ordenar, que con llenar la agenda de actividades.

Razones por las que la productividad te hace feliz

Pensemos en ellas. ¿Por qué te sientes más feliz cuando haces lo que es importante para ti?

Porque experimentas logro, avance (como hemos mencionado).

Porque puedes acercarte al éxito, sean cuales sean tus objetivos o proyectos.

Porque sientes que haces algo “que suma” para otras personas. Muchas de tus acciones impactan en otros, directa o indirectamente. Estás contribuyendo (de manera positiva, se supone) en la vida de otras personas.

Porque algunos se dan cuenta de lo que haces. Te aprecian por ello. Y eso, además de ser agradable, podría reflejarse en oportunidades interesantes.

Porque ganas en confianza y en actitud positiva. Estás siendo testigo de primera mano de que tú puedes lograr cosas y resolver problemas.

Dependiendo de cuáles sean tus valores y prioridades, la lista se ampliará o se reducirá.

¿Y por qué eres más productivo cuando te sientes feliz?

Los estudios (como éste) dicen que rindes más en el trabajo cuando eres feliz. ¿Por qué podría ser?

llenar el tanque

Porque tienes más energía. Al sentirte bien, tienes más energía para re-enfocarla en seguir haciendo lo tuyo.

Porque estás más motivado. Al ver que avanzas, te motivas. Y, con motivación, cuesta menos seguir avanzando.

Porque trabajas mejor con otras personas. Tú estás más a gusto con ellos y ellos contigo.

Porque eres más creativo y flexible. Se te ocurren muchas ideas cuando estás relajado, de buen humor.

Porque aprendes más rápido (que cuando estás tenso o fastidiado).

Observa por tu cuenta esta correlación positiva entre felicidad y productividad, si crees que los estudios son un camelo para que nos partamos el lomo con la promesa de que eso nos hará felices.

Observa qué pasa en tu vida cuando suben o bajan una o la otra.

Tendremos la ocasión de hacerlo. Hay días o rachas más productivas que otras, lo mismo que hay rachas más “felices” que otras. A ver qué tal se nos da aprovecharlas.

Y, a largo plazo, también lo veremos. ¿Qué nos hará más felices: hacer cosas importantes o interesantes, o evitar todas las posibles?

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