Empatía: Lee mejor la mente de tu interlocutor

¿Qué estará pasando ahora mismo por su cabeza?

Quizás te hayas hecho esta pregunta más de una vez, mientras estabas conversando con alguien.

Para mejorar la empatía, es decir, la capacidad de percibir esos pensamientos, emociones o sentimientos que se mueven en el interior de la otra persona, recogemos estos ejercicios.

¿Listo? A ver qué te parecen.

empatía

Conoce lo mejor que puedas a la otra persona

Esto está claro: cuanto mejor conozcas a alguien, más fácil te será ponerte en su situación.

Ese conocimiento se logra después de interactuar con dicha persona, compartiendo opiniones u otras experiencias durante un tiempo. Pero mejora con la observación.

Observa lo que dice, cómo vive, cómo se relaciona con otros y cómo se comporta habitualmente. Saca las antenillas.

Pídele que verifique tus impresiones

Una manera de ir ajustando y mejorando tu empatía hacia esa persona es averiguando si tus impresiones van siendo correctas.

Por ejemplo, le preguntarías: «Parece que hoy estás triste, ¿no?»

En base a su respuesta, ya sabes cuáles son las señales que dicen que esa persona se siente triste, en este ejemplo.

Presta atención a la parte superior de la cara

¿Los ojos son el espejo del alma? En este caso, sí.

Los ojos y sus proximidades son los que mejor «dibujan» cómo se siente esa persona.

Sé expresivo

La expresividad emocional suele ser recíproca. Si tú muestras cómo te sientes, invitas o predispones a la otra persona a hacer lo mismo.

Transmite calma

En una conversación, los interlocutores se adaptan el uno al otro.

Si estás tenso, con una postura rígida o cerrada, transmites ese nerviosismo o desconfianza a la otra persona, que también se mostrará más inhibida.

Ya sabes. Respira tranquilo, sonríe y proyecta calma, para que la otra persona se sienta más cómoda.

(Fuente)

Son consejos básicos, que viene muy bien tener en cuenta y practicarlos para mejorar nuestras relaciones.