Quizás te interese confiar un poco más en tus habilidades y en tu capacidad para tomar decisiones y resolver problemas. Sabes que cuesta menos conseguir lo que quieres cuando te tienes a ti de principal aliado.
Pero no es tan fácil. No logras depositar en ti esa confianza. ¿Qué te lo impide? (Veamos posibles respuestas.)
Tengo muchos defectos
Los tienes tú y los tienen las personas que confían en sí mismas. Ellas no son perfectas ni creen que lo son.
La confianza no tiene que ver con la perfección. Tiene que ver con conocer y aceptar tus defectos y debilidades sin miedo.

No sé que pasará en el futuro
Tampoco necesitas tener claro lo que va a pasar para confiar en ti mismo. Nadie sabe a ciencia cierta lo que le depara el futuro; si el resultado de sus acciones derivará en éxito o en fracaso.
Esta incertidumbre también la tienen las personas que confían en sí mismas. La diferencia es que ellas toleran esa incertidumbre. Ellas deciden de antemano que, venga lo que venga, se adaptarán a las circunstancias y seguirán adelante.
He fracasado
Que hayas fracasado tampoco es un impedimento para creer en ti. En la vida de todos hay pequeños y sonoros fracasos.
Aun cuando se trata de un fracaso tremendo, lo que cuenta es aprender del mismo y seguir intentándolo, por ese camino o por otro. Ésta es la actitud que asumen las personas que deciden confiar en sí mismas.
Los demás no creen en mí
¿Y qué importancia puede tener lo que piensen o lo que digan cuando la opinión más importante es la tuya? Digo, eres tú quien más sabe de ti y quien está a cargo de tu vida.
Las personas que confían en sí mismas no se distraen tanto con las reacciones de los demás. No permiten que esas reacciones les dicten cómo han de sentirse consigo mismas.
Ellas defienden su valía, sin necesidad de arrollar a quien les lleve la contraria.
¿Qué te impide a ti defenderte? ¿Qué te impide confiar en tu capacidad?
Puede llevarte tiempo aumentar la confianza que tienes en ti mismo, hacerla sólida. Pero, sí, puedes hacerlo. No busques impedimentos que no existen.
La confianza es como la planta que, si la abonas, va creciendo. Y anda que no llevamos ideas apuntadas para ir abonándola a diario… y seguiremos haciéndolo. Selecciona las que te gusten y practica. Es todo.
