Un consejo que casi siempre funciona

Creo haber dicho antes que a mí no me gusta dar consejos aquí. Eso lo dejo para los expertos. Lo que más hago es compartir ideas y reflexiones, para que cada uno extraiga sus propios consejos.

Pero, después de más de dos años escribiendo a diario, encuentro que hay una idea que se repite muy a menudo en distintos temas. Una idea que en mi vida se ha convertido en un consejo «multipropósito». Uno de los mejores que me puedo dar a mí misma.

¿Cuál? ¿No le des de comer a tu mascota después de medianoche? ¿Evita que se moje y que le dé la luz del sol?

¡Oh, no! Es mucho más simple. El consejo es:

empezar

¡Empieza ya!

Lo anoté hablando de objetivos o simples tareas: Empezar es lo más importante.

Sin duda, es la mejor idea para vencer la pereza y entrar en calor.

Pero «¡Empieza ya!» no es susceptible de aplicarse únicamente a esos trabajos que nos vienen largos. Puede ser el mejor consejo también en muchas otras situaciones, como las que siguen.

Empieza ya a…

Buscar soluciones, en lugar de preocuparte tanto.

Llevar a cabo esa acción basada en la decisión que has tomado. Al mal paso, darle prisa.

Superar ese miedo que te limita y que deseas erradicar de tu vida. ¿Por qué no comenzar dando un pequeñísimo paso?

Dejar el pasado atrás, si te tiene secuestrado.

Cuidar de ti, siendo más amable y generoso contigo.

Cuidar de tus relaciones, para disfrutar todo lo posible de esa gente que hoy está contigo.

Empieza ya a… ¡VIVIR! Aprovechando todo lo bueno que se cruce, que encuentres o que provoques tú.

 

El mejor momento para cambiar eso que has pensado puede ser ÉSTE. Empieza ya, sin rumiarlo otra vez o esperar que llegue alguien a mover la primera ficha.

Ése es mi auto-consejo más recurrente. Y, para ti, una idea que leerás a menudo si visitas el blog, ya que es el leitmotiv de bastantes posts. Tú decides si te sirve.

Imagen de aldoaldoz


Categoría: