El placer de la contemplación

Una pausa para la propuesta saludable del día: el placer de la contemplación.

No sólo por el placer, sino por el descanso que supone, especialmente cuando te pasas el día pensando o haciendo cosas productivas.

¡Fuera tensiones! Busquemos algo de paz para la mente y el cuerpo. ¿Te parece?

He aquí unos cuantos ejercicios para relajarte, sin hacer otra cosa que ser testigo de lo que ocurre a tu alrededor. Sirvan como ejemplo.

contemplar

Elige el que prefieras

  1. Vete al parque o a otro escenario al aire libre. Siéntate en un banco y ya. Relax…
  2. Ve a una cafetería o a una terraza, sin compañía. Pídete algo de beber y tómatelo muy despacio.
  3. Pon una música relajante en casa, siéntate en el sofá y escúchala (sin dormirte). Sólo eso.
  4. Sal a dar un largo paseo a solas. Si haces un alto, que sea para sentarte en algún punto del camino.
  5. Ve algún lugar donde contemples tranquilamente el amanecer o la puesta de sol.
  6. Ve algún sitio donde haya agua (el mar, el lago, un riachuelo… o una fuente, si no hay otra cosa). Mira el agua, escúchala y recréate en el momento.
  7. Túmbate donde haya césped para contemplar las nubes, si la situación meteorológica lo permite, claro.
  8. Mira cómo la gente va y viene a través de la ventana de tu propia casa.
  9. Cuando viajes (en avión, autobús, tren…) no leas. Sólo mira, escucha…

 

Por mi parte, practico bastantes ejercicios similares a éstos.

De hecho, una de mis mejores auto-recompensas, al final de la tarde, consiste en sentarme cómodamente y dedicar unos minutos a escuchar los pájaros mientras siento el aire en la cara.

Necesito esos momentos y los disfruto muchísimo. Ojalá que tú también vivas instantes similares de paz y tranquilidad. No todo van a ser prisas…

Basado en: 9 Easy Ways to Relax (Psychology Today)


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