A lo largo del día atravesamos una enorme variedad de momentos. Y entre ellos están ésos que nos hacen sentir bien (o un poco mejor).
Obviamente, cada uno tenemos los nuestros. Pueden ser pocos o muchos, pero ahí están.
Una idea para que no se pasen por alto y poder apreciarlos es hacer una lista de esos momentos, aunque sea mentalmente.
Con eso, además de apreciarlos, podemos darnos cuenta de que son bastantes y, también, provocar algunos de ellos. ¿Por qué no?

A modo de ejemplo, comparto contigo 10 detalles o momentos que a mí me hacen sonreír. La lista podría ser más larga.
Mientras he pensado sobre el tema se me han ocurrido muchos puntos y me ha costado elegir con qué quedarme.
Al final, dejo lo que está, sin ordenar por orden de importancia. Ahí voy…
- Un chiste, una imagen graciosa, un post divertido o un comentario. En fin, todo eso que crean las personas que quieren regalarnos un poquito de humor. Y qué gran regalo… El humor es salud.
- Un niño que ríe. Es un placer dejarse contagiar por los pequeños.
- Los animales que hacen travesuras o algo imprevisto o tierno. También destaco el canto de los pájaros, que es uno de mis sonidos preferidos.
- El primer café de la mañana. Yo diría que es el que me atornilla la sonrisa a la cara.
- El verano. Tanta luz y esos días tan largos me ponen de buen humor, a pesar del calor que hace por aquí.
- La música, pero no la que me pone el vecino (ésa la odio). Me refiero a mi música. A esas piezas que me levantan el ánimo y me hacen sentir en la gloria. Cada uno tiene sus favoritas…
- Terminar de hacer ejercicio o, en general, terminar de hacer algo que me ha costado trabajo. Es de las mejores sensaciones del día.
- Un recuerdo agradable o los rumbos que toma mi imaginación, especialmente en esos días en los que está más activa.
- Las buenas noticias. Ésas me gustan todas y, mucho más, cuanto más oscuro nos pintan el panorama los periódicos.
- La sonrisa que alguien te regala porque sí; sin que haya compromiso o alguna intención de por medio.
Y a ti, ¿qué te hace sonreír?
¿Qué detalles son los que a ti te dibujan una sonrisa? ¿A que son bastantes a lo largo del día? Si no lo son, pueden serlo. Búscalos. Vívelos.
Y, si te faltan razones para sonreír, ahí va una docena:
- Te relajas
- Combates el desánimo
- Te sientes mejor
- Los demás se sienten mejor
- Mejoras tu apariencia física
- Sientes más confianza
- Transmites confianza a los demás
- Expresas más que con palabras
- Tonificas el rostro
- Hace que te animes a mantener una correcta higiene bucal
- Es contagioso
- Es gratis

Aunque la razón más importante es una: por salud.
La sonrisa es un poderoso gesto anti-estrés. Además, mejora las relaciones con los demás, lo cual también redunda en nuestro bienestar.
Los días duros en los que no sientas ganas de sonreír, intenta hacerlo, aunque tengas la sensación de estar tomando una medicina amarga.
Precisamente, es en los momentos difíciles cuando más necesitas de calma y de confianza, y ninguna «píldora» es tan efectiva como tratar de sonreír.
