5 cuidados diarios básicos para tu piel

Para tener una piel bonita y sana no es necesario gastar mucho dinero en productos. En realidad, son 5 los cuidados básicos diarios que necesita la piel para mantenerse en buena forma.

1. Antioxidantes

cuidados para tu pielLos antioxidantes se encuentran en todo tipo de alimentos, incluyendo frutas, verduras, pescado y aceites. Una de sus funciones es combatir los radicales libres, que son los responsables del deterioro de las células sanas.

Aunque son muchos los antioxidantes que pueden ser beneficiosos para la piel, dos en particular nos pueden ayudar mucho a mejorar su aspecto:

  • Vitamina C. Ayuda a formar colágeno, aportando mayor elasticidad a la piel. Está presente en los cereales integrales, las manzanas y los cítricos.
  • Vitamina E. Protege las membranas celulares y refuerza la piel a base de nutrientes que combaten el daño de las radiaciones ultravioletas (UV). Se encuentra en el aceite de germen de trigo y las almendras.
  • Otros antioxidantes como el selenio, la tiamina, el beta-caroteno y el zinc ayudan a mejorar el aspecto de la piel.

2. Protección Solar

Al utilizar protector solar, no sólo nos protegemos de enfermedades como el cáncer de piel, sino que también estamos ayudando a prevenir los signos del envejecimiento cutáneo que provienen de la exposición solar. La piel que pasa mucho tiempo al sol y sin protección envejece antes al perder elasticidad y formar arrugas.

Para proteger la piel de los efectos del sol se recomienda utilizar una crema o loción protectora con un factor de protección solar (SPF) superior a 15 y aplicarlo al menos 20 minutos antes de exponerse al sol. De esta manera, los ingredientes activos tienen tiempo para actuar antes de que comience la exposición UV. Es recomendable repetir la aplicación después de haber nadado o si se ha sudado mucho.

3. Ácidos Grasos Esenciales

Los ácidos grasos esenciales son un componente importantísimo de cualquier dieta saludable. Ayudan a construir las membranas celulares a base de lípidos para mantener el agua y los nutrientes en su interior. En el caso de la piel, los lípidos también forman una barrera de aceite que protege la piel de los rayos UV y de agentes contaminantes.

Sin ácidos grasos esenciales, las células de la piel y las membranas protectoras no pueden funcionar adecuadamente. Los ácidos grasos esenciales necesarios para mantener la piel en un estado de salud óptimo son los ácidos grasos Omega-3 y Omega-6.

Los ácidos Omega-6 se encuentran en muchos alimentos, como las aves, los cereales y el aceite; los Omega-3, en los pescados azules, como el salmón y las sardinas, en aceites como el de lino y en las nueces. Algunos expertos recomiendan también el ácido gamma linolénico por sus efectos anti-inflamatorios, que se encuentra principalmente en los aceites vegetales.

Un suplemento de Omega-3 puede ayudar mucho a la salud de la piel, cuidándola desde dentro.

4. Agua

El agua es un componente imprescindible del cuerpo; entre el 55 y el 75% del cuerpo es agua. El agua limpia las toxinas del cuerpo, permite a nuestras células absorber los nutrientes y mantiene nuestros procesos digestivos, entre otras funciones.

Pero algunas funciones corporales básicas, como la respiración y la sudoración, eliminan el agua de nuestras células. Así que para que nuestras células funcionen correctamente es necesario consumir el agua que reemplace la que se pierde.

La piel no es diferente del resto del cuerpo en lo que se refiere a su necesidad de hidratación. Para mantener la piel hidratada también es necesario ingerir agua y otros alimentos que la contengan.

5. Limpieza

La limpieza es el elemento más básico de cualquier rutina de cuidado de la piel. No sólo elimina el exceso de suciedad y los agentes contaminantes que obstruyen los poros, sino que también prepara la piel para que los ingredientes activos de los productos que vayamos a utilizar puedan penetrar la epidermis y ser más eficaces.

Se recomienda utilizar limpiadores faciales libres de jabón y que se adapten al tipo de piel de cada persona. Para las pieles secas se recomiendan limpiadores cremosos y libres de alcohol. Sin embargo, una piel grasa puede encontrar mayores beneficios en un limpiador ácido.

Lo importante es encontrar el limpiador adecuado y utilizarlo, al menos, una vez al día dándose un suave masaje circular sobre la piel durante 20 segundos.