El miedo como fuente de motivación

Supongo que la mayoría de nosotros preferimos motivarnos pensando en positivo; que nos gusta más actuar llevados por el entusiasmo y las ansias de lograr algo, que actuar por miedo a lo que pueda pasar si no lo hacemos.

Sin embargo, eso no quita que muchas veces el miedo haya estado ahí como principal fuerza motivadora.

El miedo al rechazo, al ridículo, a la soledad, a perder algo tan importante como la propia vida… Son ejemplos de miedos que actúan como detonante para la acción.

Y se trata de una motivación tan básica que, en ocasiones, es utilizada por los demás para manipularnos y que nosotros actuemos en el sentido que ellos quieren, ¡sin que nos demos cuenta!

miedo

El miedo nos mueve rápidamente

Observemos cuántas veces nos imbuyen el miedo en el cuerpo, destacando lo negativo que ocurriría si no actuamos en el sentido que nos indican:

  • Quítate de ahí, que te vas a quemar.
  • Como uses el coche sin mi permiso, te enteras.
  • Si no eres más atento conmigo, me vas a perder.
  • De cómo hagas este trabajo depende tu continuidad en esta empresa.
  • Como seas malo, irás al infierno.

Naturalmente, para evitar esas consecuencias tan indeseables, rápidamente hacemos o dejamos de hacer lo que haga falta.

Queremos deshacernos de ese miedo, tan incómodo, lo antes posible. El motor se pone en marcha.

Motor que conocen muy bien todos aquéllos que tratan de vendernos algo, a tenor de las veces que lo emplean (de manera sutil o descarada).

  • Compra este acondicionador, si no quieres lucir un pelo de oveja.
  • Aféitate con esto, si no quieres parecer una lija.
  • Úntate esta crema a diario, si no quieres llegar a los 40 con el aspecto de una momia mal embalsamada.
  • Contrata este seguro, si te interesa evitar un cataclismo vital en caso de que suceda lo peor.

Poderosísimo. Compramos lo que sea, siempre que nos convenzan de lo mal que estaríamos de no hacerlo.

Miedo paralizante

¿Te das cuenta de que quien te invita a tener miedo ha de ofrecerte una solución para librarte de él?

El miedo, así como la ira, son fuentes negativas de motivación. Y nadie duda de su efectividad en el caso del miedo, salvo cuando no hallamos escapatoria.

En ese caso, nos quedamos paralizados, quietos como el animalito sorprendido en la carretera por unas luces brillantes que se dirigen a él velozmente.

Así nos lo explican en Psychology Today: El miedo es un recurso muy poderoso para motivarnos, siempre que encontremos una solución a la que acudir rápidamente o que alguien nos la proporcione.

Hemos de vislumbrar la forma de escapar de ahí. De lo contrario, ni motivación ni ocho cuartos.

Ejemplo: El jefe que le dice a una criatura que se está esforzando lo que puede que, como siga así, la pondrá de patitas en la calle.

Esta persona tiene mucho miedo y la gran necesidad de deshacerse de él, pero… ¿de qué sirve? El miedo lo único que hace es agobiarla, porque está colapsada por la duda. Cosa que podría evitar su lindo jefe diciéndole QUÉ quiere que haga y CÓMO.

Decidir sin miedo

No siempre es posible decidir después de tomar el control sobre el miedo. Por ejemplo, si estamos asustados porque se nos está quemando la casa, lo suyo es aprovechar el tirón de la adrenalina para salir de ahí lo antes posible. No hay nada que pensar. No hay tiempo. ¡Vamos, vamos!

Afortunadamente, no todas las situaciones donde se mezcla el miedo son de vida o muerte o tan urgentes. Hay bastantes en las que podemos responder de un modo distinto, menos instintivo y primario.

Como medida general, está bien que nos acostumbremos a no tomar decisiones basadas en emociones; que dejemos reposar el asunto; que lo analicemos con calma y después actuemos. Esto es: tomarnos tiempo para encontrar la mejor salida.

Es el miedo el principal impulsor, la fuerza motivadora inicial. Ésa que nos va a librar del “peligro” que no deseamos. Pero nosotros podemos gestionar esa fuerza y la determinación que se genera a nuestro favor.

Y, si encarta, podemos elegir una puerta distinta para salir, que no sea ésa hacia la que nos están orillando.

Imagen de Christophe Verdier

Comments

  1. Juan José says:

    Muy muy interesante! Muchas gracias por haber creado esto, poder poner en palabras y explicaciones no tan complejas algo tan complejo como “el miedo”, es de gran ayuda! saludos!