11 Ejercicios para entrenar la concentración

Concentrarse consiste en controlar tu atención de tal forma que ésta quede enfocada en el punto que tú decides.

Se trata de una capacidad muy útil, que cuando está entrenada te permite trabajar o estudiar con más eficiencia, así como relajarte o disfrutar más plenamente de la situación en la que la emplees.

Anteriormente, hablamos de la concentración e incluso dimos ideas para que personas que se dispersan fácilmente (como una servidora) vislumbraran el camino para ir mejorando en esta cuestión.

Puedes verlas aquí: No me puedo concentrar. ¡Es imposible!

Y, para ahondar en el tema del entrenamiento, que se apuntaba en dicho post, hoy recopilamos una serie de ejercicios útiles a tal efecto.

Quizás te apetezca practicar alguno…

concentrarse

Consideraciones previas

1) A la hora de practicar cualquier ejercicio, intenta estar lo más relajado posible. Aunque, si estás un poco tenso, estos ejercicios también pueden servir para relajarte.

2) Hay ejercicios más difíciles que otros y de distintos tipos. Elige los que gustes en función de tus circunstancias. En realidad, la ejecución de todos ellos es muy simple. La dificultad estriba, precisamente, en que con unos te puede ser más difícil controlar la atención que con otros.

3) No vale hacer estos ejercicios una vez solamente. Se recomienda elegir uno o dos y practicarlos unos minutos cada día hasta ir mejorando.

4) Si durante un ejercicio te sorprendes a ti mismo pensando en otra cosa, redirige tu atención al mismo. No pasa nada. Sigue adelante. Esto es un entrenamiento y, por eso, no se trata de hacerlo bien a la primera, sino de ir mejorando poco a poco.

5) Comienza realizándolos por un lapso de tiempo corto (dos minutos, por ejemplo) y lo vas ampliando conforme vayan siéndote más fáciles.

¡Venga! Aquí los tienes…

Ejercicio 1: Contando palabras

Hazte con un texto (la página de un libro, una revista…). Cuenta mentalmente las palabras que contiene el primer párrafo.

Después, cuenta las del segundo. Y así, sucesivamente. Procura no utilizar el dedo ni otra ayuda para guiarte; sólo los ojos.

A medida que te cueste menos trabajo, intenta contar todas las palabras de una página.

Ejercicio 2: Números en la cabeza

Cierra los ojos. Vas a contar hasta 100 (o hasta el número que llegues) de la siguiente manera:

  • Imagina la imagen del número 1 y di su nombre mentalmente.
  • Luego, haz que se desvanezca para que aparezca el número 2 en tu cabeza (como si fueran diapositivas).
  • Dices “dos”.
  • Se va el 2. Aparece el 3…
  • Y sigue así hasta el final del ejercicio.

También puedes contar hacia atrás (100, 99, 98…). ¿Qué tal te sale?

Ejercicio 3: Caminando

Caminar mejora la concentración, pero además puedes entrenarla adrede con este ejercicio, que también es de contar.

  • Cuenta cinco pasos (1, 2, 3, 4, 5).
  • Al siguiente paso, empieza desde el principio, pero llegando hasta 6 (1, 2, 3, 4, 5, 6).
  • Al siguiente, empieza desde el principio y llega hasta 7.
  • Continúa así hasta que llegues a 10.
  • Luego, vuelve a contar sólo 5 (1, 2, 3, 4, 5)
  • Repite toda la secuencia las veces que quieras.

(Adaptado de “Awareness Training: Exercises for Mindful Attention“, de Joel y Michelle Levey.)

Ejercicio 4: El paseo de los aromas

concentrado

Camina tranquilamente por ahí, preferentemente un parque o algún otro lugar donde confluyan aromas agradables.

Céntrate en cuántos “olores” distintos puedes detectar. Identifícalos. Y luego quédate con el que más te guste de ellos. Concéntrate sólo en ése.

Te darás cuenta de que el aroma que has elegido se intensifica debido a la atención que le pones. (*)

Ejercicio 5: Esa mancha de la pared

Toma asiento. Mira la pared y lleva tus ojos hacia algún punto en particular (alguna mancha, agujerito o similar).

Mantén la vista ahí, pero concéntrate todo lo que puedas en tu respiración; en cómo va entrando el aire despacio a los pulmones… y cómo va saliendo después.

Permanece así unos minutos.

Por cierto, ésta es de las mejores ideas que puedes llevar a cabo para desestresarte en un día muy correoso. Úsala y verás lo efectiva que es.

Ejercicio 6: Quieto como la silla

Siéntate en una silla cómoda (no en exceso, vaya a ser que te duermas). Tu misión va a ser permanecer quieto, muy quieto.

No es tan fácil como parece. Relájate, céntrate y procura no hacer ningún movimiento involuntario. ¿Aguantas 5 minutos? Con un poco de práctica, llegarás a 15.

Éste es otro ejercicio excelente para relajarte. (*)

Ejercicio 7: La fotografía mental

Elige un objeto de los que te rodean (un bolígrafo, una taza…) y dedícate unos minutos a observarlo minuciosamente.

Piensa sobre su forma, sobre su color, sobre los materiales con los que está hecho, etc. Intenta tomarle una fotografía con tu mente.

Después, cierra los ojos e intenta recrear ese objeto en tu cabeza con todos los detalles que puedas.

Ejercicio 8: Un sonido que lo ocupa todo

Elige una palabra o un sonido (un mantra o lo que prefieras). Repítelo mentalmente, en calma, sin pensar en nada más por espacio de 5 minutos.

Ya irás aumentando el tiempo de concentración cuando vayas teniendo soltura.

Ejercicio 9: Un pensamiento y deja el resto

ejercicios concentración

De todos los pensamientos que se te cruzan por la mente, elige uno (preferentemente agradable) y dedícate a explorarlo durante unos minutos, sin pensar en nada más.

Aquí estaría muy bien, por ejemplo, practicar ese ejercicio de gratitud que propusimos hace tiempo.

Conforme vaya resultándote más fácil, aumenta el tiempo de concentración.

Ejercicio 10: Para relajarte antes de dormir

Llena un vaso de agua y colócalo sobre la mesilla de noche. Siéntate frente a él y míralo. Intenta pensar sólo en el agua, en lo limpita y tranquila que está.

Recrea en ti esa paz. Imagínate a ti mismo así de calmado y verás que, en muy poco tiempo, las tensiones y crispaciones dan paso a un estado de relajación muy agradable que puede facilitarte el sueño. (*)

Ejercicio 11: Antes de la visita de Morfeo

Éste lo puedes practicar ya que estés metido en la cama. Cierra los ojos y ve marcha atrás mentalmente, recordando todo lo que has hecho durante el día. Procura rescatar todos los detalles que puedas.

Los que se indican (*) están adaptados de The Art of Manliness. Tienen un artículo donde recopilan ejercicios para la concentración con mucha solera.

Ya sabes… A practicar los que más te gusten y a disfrutar de sus beneficios. Ojalá que alguno de ellos te sea útil.