Cómo repercute la honradez en la autoestima

Honradez y autoestima. Parece que no tienen que ver, pero ya verás que hacen buena pareja.

Esta entrada esboza cómo se relacionan entre sí.

Honradez y Autoestima

Imagina que la cajera de un establecimiento se equivoca y te devuelve como cambio una cantidad muy superior a la que tú pagaste por la compra.

Imagina que un desconocido viaja contigo en autobús y olvida por accidente algo muy valioso en su asiento al bajarse en una parada anterior a la tuya.

Imagina que el trabajador de una oficina pública te dice que acelerará los trámites de tu gestión a cambio de una pequeña cantidad de dinero.

Imagina que surge la oportunidad de tener una aventura amorosa con alguien y tienes la certeza de que tu pareja actual jamás se enterará de tu escarceo.

¿Qué harías?

persona entrega su corazón

La honradez consiste en comportarse de manera íntegra, mostrando respeto por las normas en las que crees y, desde luego, respeto por las demás personas.

La falta de honradez, por el contrario, supone anteponer el interés propio sin darle importancia a las consecuencias que nuestra decisión acarree a otros.

Hay quien no llama «honrado» a aquel que no saca partido de una situación como las que hemos mencionado antes. Más bien, lo llama «tonto».

Sin embargo, yendo más allá del aspecto moral, la honradez conlleva beneficios como los siguientes:

Y, al cumplirse todo o parte de lo anterior, la autoestima se refuerza, ya que la persona se ve envuelta en relaciones constructivas, que repercuten favorablemente en su autoimagen y en la confianza que tiene en sí mismo.

Por todo eso, yo no diría que ser honrado sea lo mismo que ser tonto.

Muy al contrario, diría que sale rentable a largo plazo, que la honradez es una actitud beneficiosa. Ya es cosa de cada uno ver qué conductas le compensan más, ¿no crees?