Pierde el miedo a decir NO

Tan necesario es saber decir que sí, como saber decir que no.

Y lo que te detiene a la hora de decir NO, cuando de veras quieres decirlo, es el miedo:

Miedo a decepcionar al otro; a ser tomado por vago o egoísta; miedo a ser excluido y a que ya no te vean como una persona buena y solidaria.

Pero, ¿de veras crees que vas a ser mejor persona si nunca te niegas a nada?

ella dice no

Cuando te sientes incómodo o presionado con alguna petición, tienes todo el derecho del mundo a negarte. No se puede complacer a todo el mundo, ni hay porqué pretenderlo.

Sí, ya lo sabes. Lo complicado es hacerlo. Aunque déjame decirte que no es para tanto.

Tan sólo tienes que pronunciar una frase, lo más breve posible, comenzando por la palabra «No», tal y como recogimos en este práctico y simple post: Cómo decir que no.

Prueba a hacerlo así: corto y directo. Si te insisten con la petición, te darás cuenta de que el «segundo no» es más fácil de decir que el primero.

Mantente firme y breve, sin dar explicaciones largas, que le permitan al otro reformular la petición e insistir hasta salirse con la suya.

La palabra «No» es suficiente.

¿Sabes qué ocurrirá si no sabes negarte? Que es mucho más probable que te lleguen más peticiones de ese tipo con el tiempo. Y, desde luego, no te sentirás más libre ni más feliz.

No tengas miedo a negarte. La mayoría de las personas respetan y/o comprenden que digas que no, porque ellas también lo hacen.

Y, si no lo respetan, ¿para qué quieres tener una relación con ellas?

No necesitas relacionarte con ese tipo de personas que pretenden aprovecharse de ti, con los chantajistas, con los vampiros para quienes, hagas lo que hagas, nunca es suficiente, etc.

Estás en todo tu derecho a decir que no. ¡Pierde el miedo!