Necesitas energía, como todos. La necesitas para invertirla en tus relaciones, en tus metas y en cada uno de los quehaceres que hoy llevarás a cabo.
Es una pena que te sientas frustrado, agotado, impotente, sin fuerzas, cuando dentro de ti vive una persona amable, divertida e incluso brillante cuando se siente impulsada por el viento a favor.
Puede ser que haya por ahí algo que esté drenando esa energía que necesitas.
Veamos…

¿Qué drena tu energía?
Quizás algo de esto:
- Demasiado tiempo pensando en el pasado: en culpas, arrepentimientos, rencores y demás. O un exceso de preocupaciones, temores e inseguridades respecto al futuro.
- Tiempo compartido con la gente inapropiada: ésa que no cree en ti y te zancadillea.
- El cotilleo, las peleas, la crispación desahogada en herir a alguien o en despellejarlo a base de críticas.
- Los malos hábitos en el comer o en el dormir. Puede que algo tan simple como el exceso de azúcar o de cafeína esté siendo tu kriptonita.
- La inacción. Quedarte quieto porque nada te apetece no te hace ahorrar energía. Al contrario, antes la pierdes.
Si has identificado dónde está la fuga de energía, perfecto. Y si se debe a otras causas, también. Porque vamos a quedarnos con lo que importa: las formas de restablecerla.
¿Cómo llenarte de energía?
1. Compartiendo gestos de amor, generosidad, gratitud y apreciando los que te llegan.
2. Centrándote en el momento presente. Abre tus ojos para vivir plenamente y disfrutar las pequeñas cosas y la presencia de esas personas que son importantes para ti.
3. Pasando tiempo con esas personas que te aprecian de veras, que creen en ti, que te inspiran y te animan para que persigas tus sueños.
4. Alimentándote bien, por supuesto. Mima a tu cuerpo con hábitos saludables y cosas buenas. ¡Se lo merece!
5. Haciendo algo que te gusta y viviéndolo con tus cinco sentidos, como un niño que juega en el parque sin pensar en otra cosa. Baila, pasea, lee… o lo que tú quieras, recreándote en el momento.
Ya sabes. Cuando estés (o estemos) de bajón, hay formas de recobrar energía y de mantenerla. Pondremos en práctica algo de lo que dice la lista. 😉
Eso, para que podamos sacarle partido a cada día. ¡Venga! ¡A vivirlo!
