Situémonos en un día como hoy. Para ti, ¿qué sería hoy una pérdida de tiempo?
Esta pregunta solo la puedes responder tú.
En esta entrada vamos a ver opciones que suelen ser consideradas pérdidas de tiempo. Vamos a reflexionar sobre las que TÚ consideras que cumplen con los requisitos. Y apuntaremos una propuesta para tomar mejores decisiones a partir de… ¡ahora mismo!
Pongamos las cosas en su sitio: nadie puede decirte que estás perdiendo el tiempo, haciendo o dejando de hacer lo que tú crees conveniente, siempre que tú consideres que eso es oportuno para el momento.
Dicho esto, repasemos algunas opciones que, la mayoría de las veces, son una pérdida de tiempo. Probablemente coincidamos en unas cuantas.

Opciones que típicamente son una pérdida de tiempo
- Quejarse sin pensar en soluciones. Un desperdicio, no solo de tiempo, sino de energía.
- Preocuparse de más. Sabes que te estás preocupando en exceso cuando empiezas a girar sobre los mismos pensamientos oscuros y estás ahí un ratazo.
- Pensar en el pasado, lamentándote por lo que no hiciste o fantaseando con la posibilidad de haber hecho las cosas de otro modo.
- Aplazar lo que necesitas hacer, cediendo ese tiempo a distracciones cómodas.
- Pasar tiempo con personas que no te gustan, sabiendo que quieres dedicar ese tiempo a quienes son importantes para ti.
- Invertir en relaciones con personas a quienes no les importas. Toda la tarde pensando en Fulanito, cuando en el fondo tienes la certeza de que tú no has pasado por su mente ni un momento.
- Dar explicaciones a quien cree que lo sabe todo o a quien no está interesado en escucharte.
- Hacer actividades “por cumplir” o porque eso es lo que hace todo el mundo, sin plantearte qué significan para ti.
- Ver la tele o pasear por internet sin un propósito definido (a ver qué ponen o a ver qué encuentras) y estar horas en ese plan.
- Consumir información hasta el hartazgo. Ya que terminas de informarte de lo que te interesa (en internet, mismamente), enganchas con otra historia, otra más… sin que ello te aporte un disfrute especial.

Cuál es tu criterio para decidir qué es una pérdida de tiempo
Más que la opinión general, a ti lo que te interesa es escuchar esa vocecita que hay dentro de ti, avisándote de cuándo estás perdiendo el tiempo.
O también puedes hacer tus propias reglas para decidir cuándo una opción es una pérdida de tiempo. Por ejemplo:
- ¿Esto que hago está conectado con mis objetivos a largo plazo y con la vida que quiero construir?
- ¿Se alinea con mis prioridades?
- ¿Lo estoy disfrutando? ¿Soy feliz este momento?
- ¿Estoy aprendiendo algo?
- ¿Estoy descansando?
Si la respuesta a todas ellas es “NO”, puedes decir con rotundidad: Esto es una pérdida de tiempo.
Y, ya que lo tienes claro, puedes elegir entre seguir en las mismas o dedicar este momento a otra historia.

¿Qué pasa si decides que quieres perder el tiempo?
Nada. Es totalmente legítimo que hagas con tu tiempo lo que te salga del gorro.
Para lo que sirve esta reflexión es para ser más consciente de lo que haces, a fin de poder elegir entre una cosa y otra.
¿Un ejemplo?
En la media hora (aprox.) de espera en la consulta del dentista, yo sé que puedo dedicarle un ratito provechoso a la lectura. Pero, ¿y si elijo pasar ese tiempo trasteando en el móvil?
Sé que el tiempo está mejor invertido de otra manera. Y elijo tontear con el teléfono. Es una pérdida de tiempo intencional.
Esa es la diferencia entre hacer las cosas sin pensar y hacerlas conscientemente: la intención.

¿Qué tal si hacemos HOY las cosas con la intención de hacerlas?
Cuando eres consciente de lo que estás haciendo o de lo que vas a hacer, puedes elegir. No llegas al final del día con la sensación de que se te fue de las manos y preguntándote: ¿Qué leches ha pasado con mi tiempo?
Mejor o peor, has elegido. Y, gracias a que tratas de ser consciente de lo que haces y de porqué lo haces, puedes distinguir qué es una pérdida de tiempo. Y puedes elegir una opción diferente en sucesivas ocasiones.
A modo de resumen:
- Tú decides qué es una pérdida de tiempo y qué no lo es.
- Para decidirlo, has de prestar atención a lo que haces y plantearte porqué lo haces. (Ser consciente. Estar en lo que estás.)
- Puedes elegir perder el tiempo deliberadamente, si te da la gana.
- Y, gracias a que eliges con intención, tus sucesivas decisiones pueden ser más convenientes para ti.
Para mí, es agotador (si no utópico) ser plenamente consciente de cada cosa que eliges. Son muchas en 24 horas.
Pero si introduces momentos en el día en los que te plantees hacer las cosas deliberadamente, con la intención de hacerlas, incurrirás en menos pérdidas de tiempo y sumarás más aciertos.
¿Te animas a comprobar si esto funciona o si te sirve? (De igual modo, gracias por leer.)
