Practicar para mejorar: ¡Garantizado!

Tanto si naciste con cierta predisposición o talento innato para realizar una actividad, como si no fuiste bendecido por los dioses o la genética con ese regalo: Practica y mejorarás, seguro.

«La práctica hace al maestro» es una máxima que se cumple. Más aun, si hablamos de una práctica deliberada.

Por tanto, es una frase muy motivadora, porque tienes prácticamente la certeza de que con el entrenamiento adecuado irás mejorando.

Unass palabras para el talento

Es cierto que el talento pone las cosas más fáciles al inicio.

practicar para mejorar

Imagínate que te has propuesto ser un excelente bailarín de tango.

Alguien que lleve «el baile en la sangre» avanzará más rápidamente que una persona que se mueva como un pato mareado. En esta circunstancia es probable que se motive más el primero.

El entorno

Otra variable importante es el entorno.

Alguien nacido en Argentina, cuyos padres son espléndidos bailarines de tango, también estará más motivado e «impregnado» por la actividad y avanzará más deprisa que alguien que apenas tenga contacto con los sonidos del tango.

Y la práctica

El talento y la influencia del entorno son dos elementos que pesan bastante a la hora de desarrollar una habilidad, pero ninguno de los dos pueden sustituir a la práctica.

Es más, hay investigadores que sostienen que el talento innato carece prácticamente de importancia a la hora de convertirse en un experto en una actividad determinada.

Psicólogos como Adriaan de Groot y Anders Ericsson estudiaron a figuras destacadas del ajedrez, la música y los deportes, llegando a la conclusión de que para convertirse en un maestro sólo había que practicar un determinado número de horas.

¿Cuántas? Más o menos 10.000. (Aquí, una aclaración.)

Su conclusión: Lo que tienen en común quienes destacan en una actividad no es tanto el talento, como la cantidad de tiempo invertido en la práctica.

Esto es algo muy positivo porque, a la hora de plantearte si desarrollar o no una profesión u otra actividad, ya sabes que la actitud pesa más que la aptitud.

Cierto es que la práctica puede ser muy tediosa, porque repetir y repetir sin ver en ocasiones avances visibles es algo que desgasta. ¿Quién dijo que no tenía mérito?

El mérito está en seguir adelante echando mano de esa fuerza interior y, en mi opinión, sí motiva saber que cada hora invertida es útil.

¿No te motiva a ti saber que cada hora de práctica estás más cerca de la «excelencia»?

Imagen de woodleywonderworks


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