Tu relación con el tabaco terminará

Todas las relaciones terminan, ya sean buenas o nefastas, y tu relación con el tabaco no es una excepción:

Tarde o temprano, acabará.

Como tú y yo sabemos, ésta es una relación tóxica. Y, como es previsible con todas las relaciones que son de ese tipo, cuanto más tiempo dure, más daño nos causará.

¿Estarías tú (por voluntad propia) al lado de una persona dominante, que te desgasta y te enferma un poco más cada día que pasa? ¿Que te encadena cuando quieres marcharte? ¿Y que amenaza con asestarte el golpe definitivo el día menos pensado?

Porque eso es lo que hace el tabaco contigo: dominarte, desgastarte, enfermarte poco a poco, como el peor de los amantes que jamás hayas tenido.

termina tu relación con el tabaco

Tú decides hasta cuándo

En tu affair con el tabaco eres tú el sometido y, si no haces nada por evitarlo, tu amante terminará haciendo estragos en tu vida, si es que no acaba con tu vida misma. Y FIN. Se acabó.

Pero esta relación tóxica tiene una gran ventaja respecto a otras: Liberarte depende únicamente de ti.

El día que decidas romper las cadenas, tu amante humeante opondrá resistencia intentando que no le abandones. Pero, si tú te mantienes firme, amainará el acoso hasta que llegue el día en que cese por completo y ese amor tóxico quede atrás para siempre.

Eres tú quién decide cuándo y cómo va a terminar esa relación. Si dejas la decisión en manos del tabaco, ya intuyes cómo puede ser el final.

¿De veras quieres que esta relación termine así? Porque negarte a continuar y reclamar tu derecho a ser libre es el primer paso para romper las ataduras con el tabaco.

Y ese paso lo puedes dar cuando tú lo decidas.