Cómo dejar de compararse con los demás

Compararse con los demás es tan sólo un mal hábito. Un hábito que es dañino para la autoestima y que, practicado en exceso, NO te hará vivir más feliz.

Por eso mismo, hoy exploraremos la manera de practicarlo lo menos posible. ¿Te apuntas?

1) Presta atención

¿Sabes cuántas veces al día estás comparándote con otra persona? Empieza por ahí.

Compararse con los demás es tan fácil y frecuente que a veces no nos damos cuenta de que lo estamos haciendo.

Presta atención a esos momentos en los que “te cazas” midiendo tus cualidades o circunstancias con las de otra persona. A continuación viene lo bueno…

comparación

2) Observa cómo te hace sentir la comparación

La comparación es un juego en el que casi siempre pierdes. Me explico:

Por guapo, delgado, listo y millonario que seas, siempre encontrarás a alguien que te supere en algún aspecto. Pierdes.

Incluso si te centras en uno sólo de esos aspectos, también es fácil que encuentres a otra persona que gane en la comparación. Pierdes.

Suponiendo que seas tú quien gane en la comparación, tu ego se vendrá arriba temporalmente, pero te verás presionado a mantener tu “estatus”. Y lo más gracioso es que, inevitablemente, caerás del pódium tarde o temprano. Pierdes.

Sabiendo esto, a ti te toca explorar cómo te sientes tú cada vez que te comparas con alguien. ¿Te sientes bien o mal?

Porque, si te sientes bien, no tienes nada que cambiar. Sigue con lo que a ti te funciona.

Pero, en caso de que no te funcione, ya sabes que puedes cambiarlo. Y lo que sigue ayuda bastante…

3) Sé más considerado contigo

balanzaCuando te comparas con otra persona, a menudo estás midiendo sus puntos fuertes con tus puntos débiles. ¿Es eso justo para ti?

No lo es. Y tampoco lo es para la otra persona, a quien quizás le tomes manía sin motivo.

Puede que sea alguien más exitoso que tú y sólo por eso se gane tu antipatía. Cuando, en realidad, puede tratarse de un buen tipo. Alguien que se ha esforzado para llegar a donde está y que, por alto que haya subido, también tiene sus puntos débiles.

Él/Ella tiene su historia y tú, la tuya. Él/Ella tiene sus cualidades y tú, las tuyas.

¿Todavía te parece razonable compararte sin tener todo eso en cuenta?

4) Valora lo que tienes

Por fijarte tanto en las rosas del jardín del vecino, estás perdiéndote el maravilloso jardín que tienes en casa. ¿Por qué no le prestas más atención a lo tuyo?

Tú tienes tus propias cualidades y tesoros. Mira lo bueno de todo eso. Cuídalo. Hazlo crecer.

jardín

5) Prescinde del modelo de escasez

No pienses que lo bueno escasea. Si otra persona tiene algo estupendo, ¿por qué crees que queda menos para ti?

  • Que una persona sea guapa, no te impide a ti ponerte guapa/o.
  • Que tenga éxito, no te quita el tuyo.
  • Que tenga la pareja ideal, no te fastidia la posibilidad de tenerla tú.

Lo bueno abunda, si lo buscas. No necesitas quitarle “lo bueno” a esa persona, porque tú tendrás LO TUYO.

6) Rodéate de gente positiva

Aléjate de los envidiosos que ponen verde a todo ser viviente y de aquéllos que compiten hasta en sueños, echando porquería sobre sus supuestos contrincantes. En general, pasa menos tiempo con gente negativa.

Si quieres vivir mejor, elige buenas influencias. Elige a gente generosa, que guste de compartir, de colaborar, de construir… Ya verás qué pronto se te pega esa actitud.

amigos

7) Admira y aprende

Mira lo bueno que tienen los demás con admiración (sin sentirte inferior). Disfruta de lo que te muestran, de lo mucho que pueden enseñarte.

A la hora de comparar, hazlo sobre tu propio progreso. Mira dónde estabas ayer y cómo has avanzado gracias a que te lo propusiste.

No tienes necesidad de compararte con nadie más. Tú eres tú, con tus cualidades, con tus gustos y deseos, con tu historia y con tu futuro. Un conjunto único e irrepetible.

Comments

  1. Muchas gracias por estos consejos bastantes prácticos, soy nuevo en este blog pero ya siento un gran apoyo emocional, de nuevo gracias

    • Casandra - TBM says:

      Hola, Jorge.

      Me alegro mucho de que algo de lo que hay aquí te reconforte. La intención de este sitio es ésa y que vayamos aprendiendo a manejar situaciones como la de esta entrada, por ejemplo.

      Yo también te agradezco que hayas visitado el blog y dejaras estas letrillas. 🙂