Las alergias alimentarias no sólo se limitan a los alimentos, sino que también pueden ser provocadas por los aditivos que contienen ciertas comidas y bebidas.
Los aditivos, según recoge el Código Alimentario Español, son todas aquellas sustancias que se añaden a comidas y bebidas para modificar sus cualidades organolépticas (aspecto, color, sabor), mejorar su conservación y facilitar su elaboración y uso.
Los aditivos en ningún caso alteran los valores nutritivos del producto.
Se trata de colorantes, conservantes, edulcorantes y otros compuestos que son habituales en los alimentos procesados y que pueden desencadenar una importante reacción alérgica en personas sensibles a ellos.
Estos son algunos de los aditivos presentes en nuestra alimentación cotidiana que pueden desencadenar una reacción alérgica:

Colorantes
Los colorantes son los aditivos que más reacciones alérgicas provocan. Entre sus síntomas destaca la urticaria, la rinitis o el asma.
Tartracina (E102). La tartracina es el colorante que más alergias alimentarias provoca. Es de color amarillo y está presente en muchos platos preparados, zumos de limón, mayonesa, gelatina y mazapanes, entre otros. También se usa mucho en la industria farmacéutica.
Amarillo-naranja (E110).
Amaranto (E123).
Rojo cochinilla (E124).
Conservantes
Benzoato Sódico (E211). Se utiliza para impedir la proliferación de bacterias y hongos y suele estar presente en zumos, refrescos, cervezas, salsas, margarinas, yogures, bollería, chicles… Puede producir asma, prurito o urticaria.
Sulfitos (del E220 al E228). Los sulfitos son un componente habitual de muchos productos: vino, cerveza, café, té, legumbres y vegetales en conserva, caramelos, patatas, carnes, fiambres, productos de panadería y bollería, frutas desecadas…
Pueden provocar broncoespasmos, acidez gástrica, rinitis, conjuntivitis, urticaria, migrañas y otras molestias.
Potenciadores del sabor
Glutamato monosódico (E621). Este aditivo se utiliza con mucha profusión en la cocina oriental, especialmente en la china, y también en sopas y caldos procesados.
Su consumo en altas cantidades puede producir el conocido como «Síndrome del restaurante chino», que fue descubierto en 1968 y que cursa con dificultades de movimiento, palpitaciones y debilidad generalizada. También puede provocar sofocos y desencadenar migrañas.
Edulcorantes
Aspartame. Se trata de un aditivo muy común que se emplea como endulzante. Las personas sensibles a él pueden experimentar nerviosismo e incluso ligeros temblores en pies y manos.

Qué alimentos debes evitar si tienes alergia a algún aditivo
Si tienes alergia a algún aditivo alimentario, debes leer con atención el etiquetado de todos los productos que vayas a consumir.
Los aditivos están muy presentes en nuestra alimentación, por lo que hay que tener especial precaución con ellos si se sospecha de una posible reacción alérgica a ellos.
En general, estos son algunos de los alimentos que debes evitar si padeces alergia a los aditivos:
- Manzanas
- Plátanos
- Zumos de fruta
- Uvas
- Pan
- Queso
- Chocolate
- Jamón
- Licores
- Margarina
- Platos precocinados
- Comida envasada
- Salsas preparadas y aderezos
- Dulces
- Vino
- Cerveza
Esta lista es indicativa, no exhaustiva. Los aditivos son un ingrediente habitual de muchos alimentos que consumimos, por lo que la única forma de saber si los contienen o no es leer atentamente el etiquetado y asegurarse de que no contienen aditivos que te produzcan alergia.
