Ganancias que deja el fracaso

Esta es una entrada motivacional sobre las ganancias que deja el fracaso. Porque, por gordo que sea un descalabro, rara vez arrasa con todo lo que has hecho.

Bueno, en realidad, son dos entradas breves que hablan de lo mismo: de que el fracaso no te lo quita todo.

5 Ganancias que deja el fracaso

El fracaso no es un plato apetecible, aunque todos lo probemos alguna vez y sepamos que casi siempre se llega al éxito después de haber tropezado una… o unas cuantas veces.

Pues, ya que lo conocemos, aprovechemos para hacer una pequeña recopilación de esas ganancias que deja el fracaso, ya que las pérdidas son más evidentes en esta situación.

1. Sabiduría

Cuando fracasas, has de hacerte cargo de tus errores y del malestar emocional que supone la experiencia.

De todo eso, quedan lecciones que quizás no podrías haber aprendido de otro modo. Lecciones que pueden servirte a futuro, en tu propia vida o para ayudar a otro.

paisaje desolado, imagen de fracaso

2. Valor

Te has caído y te has levantado, aun con dolor, para seguir adelante. Transcurrido el tiempo, has mirado hacia atrás admitiendo que sobreviviste, a pesar de todo.

Con el fracaso te dotas de armas para afrontar futuras adversidades. Y, en ocasiones, del punto de decisión que necesitas para lanzarte a lo nuevo.

3. Humildad

El fracaso (o varios intentos fallidos) hacen que aprecies más el éxito cuando llegue.

Y no lo harás desde un pedestal, mirándonos a todos por encima del hombro. Celebrarás el éxito como alguien que conoce los errores, el esfuerzo infructuoso, la pérdida y sabe que todos estamos expuestos a ellos.

4. Amor

Si sólo amaras lo que es perfecto, no podrías amar nada ni a nadie (salvo a Dios, supongo, en caso de que seas creyente).

El fracaso te coloca cara a cara con tus vulnerabilidades, con tus defectos, con los consabidos errores y te invita a aceptar la imperfección.

Y, si aceptas que los demás se equivoquen y los amas así, ¿qué te impide amarte a ti mismo a pesar del fracaso?

5. Nuevas oportunidades

Nadie sabe si el último fracaso puede ser la antesala para una nueva oportunidad, para ir por otro camino.

En cualquier caso, fracasar te obliga a agudizar el ingenio, a explorar terrenos que antes no habías considerado pisar, a ser más creativo buscando soluciones.

Es muy probable que conozcas a alguien que, después de fracasar (en una relación, proyecto… o lo que sea) haya encontrado algo mucho mejor. Y no ha sido la suerte. Ha sido su actitud positiva.

Ahí va a estar la clave para aprovechar estas «ganancias» que deja el fracaso: En buscar el modo de salir adelante.



7 Cosas que no olvidarás si llega el fracaso

Si llega el fracaso o el éxito te rehúye en tus intentos de alcanzarlo, no te olvidarás de ciertos activos que has acumulado con el tiempo.

No lo harás. Porque, si lo haces, quizás desistas de tu objetivo. Y tu plan no es ese, sino seguir adelante, seguir acercándote al éxito.

persona se levanta del fracaso y sigue caminando

1. No olvidarás tu valor. El fracaso es una prueba de que te saliste de un lugar cómodo para correr un riesgo. El fracaso prueba que tuviste los redaños de intentarlo.

2. No olvidarás tu esfuerzo. Tu esfuerzo personal está ahí. Quizás no produjo el fruto que esperabas, pero dio algo más que si te hubieras quedado de brazos cruzados. Tal vez puedas sacarle partido a lo que has avanzado.

3. No olvidarás tus éxitos. Los hubo. Y, muy probablemente, de camino a alguno de ellos, le diste una probadita al fracaso.

4. No olvidarás tus fracasos anteriores. Hasta la fecha, has sobrevivido a diversos fracasos y a lo que trajeron consigo. Sobreviviste a la frustración, a la vergüenza, a la tristeza, a la incomodidad. Igualmente, superarás este mal trago.

5. No olvidarás tu fortaleza. La que mostraste cuando, además de resistir esos fracasos, te pusiste de nuevo en pie para continuar.

6. No olvidarás tu creatividad. La que pusiste en acción esas veces en las que fracasaste de una manera y te pusiste a buscar el modo de hacerlo distinto, hasta que diste con la tecla oportuna.

7. No olvidarás usar todo lo anterior. No, porque es tuyo. Tu trabajo te ha costado ganarlo.

El fracaso llega como un humo negro que nubla la visión y la memoria. Solo ves el desastre momentáneo, acompañado por el dolor o la rabia.

Cuando pase, trata de traer a la luz todas esas cosas buenas, para recuperarte cuanto antes.

No lo olvides. Volverás a ponerte en pie. Volverás a intentarlo o a abrirte camino de otra manera. Ya lo has hecho otras veces.


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