Hustle es una palabra que ha ido adquiriendo un nuevo significado en inglés que los hispanohablantes nos estamos perdiendo.
¿Qué es eso que llaman hustle?
Ya no son solo prisas, ajetreo, acción acelerada…
Hustle describe la actitud de quien se traza una meta, se enfoca y avanza hacia ella con la determinación de un tanque militar.
Sin pausa. No te detengas hasta conseguirlo.
Hustle lleva impreso el sentido de urgencia. ¡Vamos, muévete! ¡Corre!

Instigándote tú mismo con esas palabras, avanzas sin darte tregua, como si te fuera la vida en ello. Y, en ocasiones, así es.
Estás en una situación desesperada, a punto de hundirte. Dependes de ti, de que uses bien los escasos minutos que quedan. Tu única oportunidad de sobrevivir es que actúes de esta manera.
Piensa en cuando te quedas sin trabajo. O en cualquier otra circunstancia que la vida te ponga delante y te exija proceder así: encarándote a la salida y moviéndote con urgencia.
Pero también puedes dejar al margen el estrés que viene de fuera y practicar el hustle sin que exista una emergencia.
Va a ser un poquito más difícil, porque el miedo no te motiva, la realidad no te está empujando. Si fallas, las consecuencias no serán desastrosas. Pero… ¿y si ganas?
Si ganas, las consecuencias pueden ser estupendas. De ahí es de donde puedes sacar la fuerza para avanzar hacia tu meta… ¡a toda leche!
(El castellano underground es intencional.)
Muévete y disfrútalo
¿A quién le apetece moverse con el estrés apretándole el cuello? Vale. Seguro que hay alguien. Pero esa no está entre las aficiones más extendidas.
Es más placentero moverte cuando juegas, ¿no? Y un juego muy emocionante puede ser retarte a ti mismo. O probar a cambiar la realidad haciendo algo radical y distinto.
Cuando te mueves, la realidad cambia.

Entre los materiales que he encontrado para enterarme bien de qué va el hustle, está precisamente este libro: Hustle: The Life Changing Effects of Constant Motion, de Jesse Warren Tevelow. (En inglés.)
Hay muchos libros, vídeos y materiales que ilustran esta actitud de enfocarte y lanzarte como un obús sobre lo que quieres.
A mí, más que estresante, me parece emocionante y divertido. Si a ti también te convence esta actitud para adoptarla de modo pasajero o permanente, continuemos.

Qué necesitas para moverte y disfrutarlo
El libro de Tevelow va sobre el hustle y, además, es un ejemplo de hustle. Se dio un tiempo mínimo para escribirlo y editarlo: 7 días. Y lo sacó adelante.
Si bien conocía la temática, no hubo de investigar y planteó una obra corta, escribir y publicar un libro en una semana fue una aventura.
En su caso, no fue solo el hambre de triunfo. Tenía la necesidad de pagar las facturas y se sacó de la manga esta solución. La necesidad obliga.
Con el tiempo pisándole los talones
¿Cómo se hace? ¿De dónde se saca el arrojo para atreverse con una misión de este tipo? Tevelow menciona tres fuentes.

1. La confianza en ti mismo
Confiar en ti es una decisión. Y te resultará más fácil tomarla cuando priorices la acción a las dudas. Haz cosas. Cada día, da un paso (o más) en la dirección que te has propuesto.
Otro punto importante: las relaciones que sean fuente de malos hábitos, interrupciones innecesarias y otros abusos, ¡fuera!
Tú decides qué relaciones son compatibles con tus principios y tus objetivos y cuáles no lo son. Las relaciones que no sean compatibles serán un lastre (para esas mismas personas y para ti).
2. La aversión a la complacencia
La vida sigue siempre hacia delante. Y, cuando tú no te estás moviendo, retrocedes.
Mira dónde te lleva la opción cómoda, fácil y segura, que es la que prefiere la mayoría. Y, si no te gusta lo que ves, arriesga. Haz algo incómodo que enriquezca tu vida.
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3. El deseo de trabajar duro
¿Trabajar duro para sufrir? ¿Para estresarte? ¡NO!
- Trabajar duro es darte a la aventura de la conquista.
- Es arriesgar, incluso cuando tus posibilidades son escasas.
- Es vivir resbalones, fracasos, derrotas… Aprendiendo de ellos.
- ¡Ah, sí! También es respirar profundamente en las pausas.
- Saborear las victorias.
- Es atreverte a andar de nuevo. A pisar por donde nadie quiere ir. A meterte donde pocos se atreven a entrar.
- Es esforzarte en disfrutar del día de hoy a conciencia.
- Y es relajarte satisfecho cuando llegue la noche.
Algunos de nosotros vamos a disfrutar del día moviéndonos hacia lo que queremos.
Esta noche pondremos la cabeza sobre la almohada con un suspiro de satisfacción por lo vivido hoy. Y también suspiraremos con expectación por lo que viviremos mañana si tenemos la ocasión de despertar.
¿Te atrae el movimiento constante, el riesgo y la aventura del hustle? Pues, ¡venga! Vamos a emplearnos en crear algo interesante de aquí a la noche.

