Mejora tu productividad con un cambio en el entorno

Un pequeño cambio en el entorno puede refrescar tu mente y reanimar tu productividad. Y, además, es muy sencillo llevarlo a cabo.

Así que, si te sientes cansado y has de seguir adelante con lo que tienes entre manos, observa tus alrededores y haz un pequeño ajuste.

¿Algunas ideas? Ahí van.

Tu mesa de trabajo

Si perteneces al gremio de los que trabajamos tras un escritorio, tómate unos minutos para despejar el espacio.

He aquí unas propuestas:

  • Revisa las notas frecuentemente y deshazte de las que sólo estén ocupando espacio.
  • Quita el polvo a diario. No sé a ti, pero a mí me pone nerviosa trabajar en un sitio polvoriento.
  • Números de teléfono, direcciones o demás, en libretas o en la agenda del ordenador. Nada de papelitos dispersos por ahí.
  • Ten una sección de “urgente” en la mesa, donde ir dejando lo que está pendiente y procura que ésta se vacíe lo antes posible.
  • Mantén el material que no estés utilizando disponible, pero fuera de la mesa de trabajo.
oficina

Haz tu pequeño espacio más agradable. Te ayudará a concentrarte y, por ende, te cundirá más el trabajo.

Tu lugar de trabajo

Es difícil inspirarse para trabajar en un lugar sucio, frío, desordenado y lleno de trastos. Un poco de luz y orden mejora los ánimos y, por tanto, la productividad.

Si está en tu mano, prueba con otros cambios que se te ocurran.

Por ejemplo, redistribuir el mobiliario y colocar la mesa en un sitio más iluminado. O arreglar un aparato que te destroza los nervios cada vez que lo utilizas. O quitar esos cuadros tristones y cambiarlos por algo más animoso.

Hace poco yo hice cambios en mi espacio de trabajo.

He recurrido a un banquito para ponerlo encima de la mesa, colocar el ordenador encima y hacer parte de la jornada de trabajo de pie. Y he sacado unas cuantas cosas de la habitación para tener espacio para moverme.

Ha funcionado. 😀

La gente que te rodea

¿Con quién convives más durante tus horas de trabajo? ¿Es gente que cotillea, se queja continuamente o no da un palo al agua? Normal que estés cansado y desmotivado.

Ya sabes cuál es el remedio para esto: Préstales menos atención.

 

En definitiva, si andas bajo de energía y necesitas terminar la faena, dale una oportunidad a esta idea: Haz ajustes en tu entorno para hacerlo más agradable.

Aumentará tu energía. Te concentrarás mejor. Te cundirá más y terminarás antes. Y, después, ¡a tomarte ese merecido descanso! Que eso sí que te va a reanimar. 😉