Cada día que despiertas tienes la oportunidad de realizar pequeños avances allá donde tú decidas. Avances que se sumarán a los que ya has hecho y que mañana serán la base desde donde sigas sumando.
Las pequeñas sumas suelen ser fáciles de hacer: un abrazo que refuerza una relación, una monedita más en la hucha, un ratito haciendo ejercicio…
Quizás su mayor inconveniente es que, como son tan fáciles, no les damos importancia y nos las saltamos.
En un día común y corriente, como este mismo, perdemos la perspectiva. No advertimos el poderoso alcance de las acciones pequeñas. Olvidamos que, gracias a ellas, construimos con el tiempo cosas valiosísimas.
Por eso es necesario que lo recordemos a menudo. Las pequeñas acciones realizadas consistentemente nos cambian la vida.

Los giros inesperados que suponen enormes cambios positivos (o negativos) son menos frecuentes.
Pero, con estas pequeñas sumas, sí que podemos contar a diario. Tal vez sean imperceptibles en un día dado, muy poquita cosa. Lo que no impide que con el tiempo se transformen en algo grande.
Y hoy tenemos unas cuantas oportunidades para sumar: un pasito aquí; un ajuste allá; una pequeña mejora en el otro lado.
Con las acciones que realicemos estaremos progresando, moviéndonos en la dirección que queremos.
Regálate un pequeño avance HOY
Hoy tienes la oportunidad de dar un paso más en tus objetivos. O la de quitarte una piedrecita del zapato con la que has venido caminando hasta ahora. O la de empezar algo nuevo… Hoy mismo puedes hacerlo.
No tienes por qué hacer un gran cambio para notar una diferencia positiva en tu vida. Puede ser un cambio pequeño, como apagar la tele y acostarte unos minutos antes o beber un vaso de agua al despertar.
Las pequeñas decisiones cuentan. Todas suman. Y sumando buenas pequeñas decisiones a lo largo del día es como vas dirigiéndote hacia la vida que quieres.

La cuestión no es acertar siempre, elegir lo más positivo en cada ocasión. Como todos, vas a cometer errores y, tal vez, hoy realices unas cuantas acciones que representen un retroceso, no un avance hacia la vida que quieres.
Trata de que haya más acciones “a favor” que “en contra”. Decidir siempre lo correcto y hacerlo todo bien es una presión innecesaria y poco realista. Pero esto sí es sano y practicable.
Si puedes, hazlo. Suma pequeños avances hoy a tu favor. Haz un pequeño ajuste, una pequeña mejora, un pequeño esfuerzo allá donde creas conveniente.
Experimenta el poder que tienes para dirigir tu vida hacia el rumbo que tú eliges.
¿En qué vas a sumar hoy? ¿En qué vas a hacer un pequeño avance?
Visto así el día, con oportunidades y sumas que celebrar, dan más ganas de ponerse manos a la obra con las cuestiones importantes en las que cada uno de nosotros trabaja, ¿no?
Pues, ¡adelante! Porque el día de hoy vamos a sumar (donde a cada cual le interese). 🙂



