¿Qué te aportan las actividades que realizas en tu tiempo libre?

Para empezar, llamemos “trabajo” a toda actividad que necesitas hacer y está orientada a un resultado práctico, “útil”; esté remunerada o no, sea personal o profesional.

De otro lado, llamemos “ocio” al tiempo libre. Es decir, el que no está ocupado por esas responsabilidades que todos tenemos.

Con el paso del tiempo, el ocio ha reivindicado su utilidad. Las actividades a las que elegimos dedicar nuestro tiempo libre pueden aportarnos felicidad y bienestar, según nos apuntan los psicólogos.

Lo que dicen sus estudios podemos comprobarlo. Vemos que, según las actividades que elegimos, disfrutamos de unos u otros beneficios. Entre esos beneficios, están los que vamos a ver.

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1. Recuperamos energías. Desconectamos un rato de las obligaciones y nos damos permiso para relajarnos. Totalmente necesario, si queremos seguir siendo productivos y vivir más o menos felices.

2. Disfrutamos de la libertad de elegir. Puede que una buena parte del trabajo que realizamos la decida otro.

Ante esa situación, el ocio nos brinda una parcela de autonomía. Nos sentimos más contentos y menos estresados cuando tenemos cierto control en lo que hacemos.

3. Experimentamos la alegría del logro. Muchos hobbies ponen en el tablero dos ingredientes que saben a satisfacción personal: esfuerzo y aprendizaje.

Sentir que progresamos en una actividad es beneficioso para la autoestima. Por si las dudas, “esfuerzo” y “aprendizaje” NO equivalen a “sufrimiento”. También hace falta práctica para ser bueno en un videojuego, por ejemplo, y el que juega se lo pasa muy bien.

4. Dotamos al momento de sentido. Es el caso de esas actividades que realizamos porque para nosotros tienen un significado especial.

Por ejemplo, para mí puede ser importante continuar con una tradición familiar. Para ti, puede serlo jugar a lo que jugabas de niño, para revivir esas sensaciones. Para otra persona, involucrarse en actividades ligadas a sus creencias religiosas. Etc.

5. Conectamos con otras personas. Aquí entran las actividades de ocio que compartimos con personas afines. Y que nos aportan la oportunidad de interactuar y de sentirnos parte de un grupo.

En esencia, cada actividad de ocio puede aportarnos algo. Por ejemplo: ver la tele un rato nos ayuda a desconectar del trabajo. Tal vez no sea un momento con un significado especial, ni consigamos logro alguno o percibamos otro tipo de beneficio.

Pero, afortunadamente, podemos diseñarnos nuestro propio repertorio de actividades para el tiempo libre. Además de ver la tele, podemos leer, pintar o practicar deporte con los amigos, por ejemplo. El repertorio dependerá de los gustos y necesidades de cada uno.

Sí, necesidades. Está claro que el “trabajo” da respuesta a unas necesidades. Ahora sabemos que el “ocio” cubre otras.

¿Qué te aportan a ti las actividades a las que dedicas tu tiempo libre?

Imagen de ~Matt LightJam {Mattia Merlo}