Crear relaciones fuertes y saludables es todo un proceso. No se consigue de la noche a la mañana, pero cada día y cada detalle cuentan.
Hablamos de relaciones en el sentido amplio (pareja, familia, amigos, compañeros, vecinos…). En todas tendremos aciertos y errores.
A estos errores a evitar en las relaciones prestaremos hoy algo de atención, pero no para sentirnos culpables sino para aprender de ellos, porque quien más y quien menos se ha paseado por estos terrenos.
Comentaremos en este post 10 de los errores más frecuentes, gracias al artículo de Celestine Chua en Lifehack (10 Things To Stop Doing in Your Relationships).
Se trata de detalles o costumbres que no hacen sentir precisamente bien a nuestro interlocutor y que, siempre que nos demos cuenta, es preferible que los evitemos.

10 Errores a evitar en las relaciones
- Comentarios hirientes: Por aficionado que uno sea a la broma, la ironía y el sarcasmo, hay ciertos comentarios que pueden herir a otros, aun cuando no se expresen con esa intención.
- Dar opiniones sin que el otro las pida: Muchas veces lo que quiere una persona que nos habla de un problema es ser escuchada. No está buscando opiniones, soluciones o consejos y, si es así, es mejor que los pida ella.
- Juzgar: Aquél que juzga continuamente el comportamiento de otros no muestra sabiduría, sino inseguridad. Es un reflejo de lo que hace consigo mismo.
- Estar a la defensiva ante la crítica: Ya sean constructivas o destructivas, las críticas no deben alterarnos. Si son negativas, ganamos más aprendiendo a afrontarlas adecuadamente.
- Decirle a alguien lo que tiene que hacer: No, para eso ya están los jefes. ¿A cuántos les gustan las órdenes innecesarias?
- No responder: Si nos llaman, nos escriben, nos comentan y no respondemos por considerarlo poco importante, la gente se aleja.
- Pensar que uno lo sabe todo: No es así, incluso con lo que se tiene por bien aprendido.
- Quejarse: Es humano y saludable quejarse a veces, pero las quejas afectan negativamente a los que nos rodean, por lo que no conviene abusar de ellas.
- No cumplir con lo acordado: Cuando uno se compromete a algo, lo suyo es cumplirlo, por mínimo que sea.
- No escuchar: Cuando alguien se dirige a nosotros, qué menos que procurar que se sienta escuchado. Esto incluye no sólo oír las palabras que pronuncia, sino interpretar el conjunto del mensaje.
Lo anterior puede resumirse en la regla de oro: Trata a los demás como quieres que te traten a ti. Sin embargo, siempre viene bien hablar de puntos específicos.
Y, hablando de eso, a mí me queda un trecho que mejorar en ciertos aspectos de los de arriba… 😳



