¿Comes de más en las reuniones que se organizan en Navidad?
Si te parece, vamos a compartir algunas ideas para que esto no ocurra. Espero que alguna te sea útil.
Ideas para evitar comer de más en las reuniones navideñas
1. Elimina tensiones.
Algunas personas comen de más cuando están estresadas. Y las comidas que pide el cuerpo en este estado NO son precisamente las más saludables. Al contrario, le dan unas ganas tremendas de grasas y de carbohidratos.
2. Duerme bien.
Cuando estás cansado te falta energía para resistir a las pequeñas tentaciones. Y, además, el cuerpo pide lo mismo que cuando te estresas: pastelitos y alimentos con calorías de sobra para recuperar la energía perdida.

3. No te saltes comidas.
Preferentemente, come algo saludable antes de ir a una reunión. Si llegas con hambre, habrás comido un montón antes de darte cuenta. También resulta beber un buen vaso de agua antes de plantarte allí.
4. Sáltate alguna reunión.
Quizás no tengas que ir a tooodas las reuniones a las que estés invitado. O, si es el caso, puede que no tengas que quedarte hasta que terminen. Lo mejor es que elijas aquellas donde te sientas a gusto con la gente que va. El resto, ¿para qué?
5. Conoce tus puntos débiles.
Para mí el problema está en los postres y en los aperitivos dulces. Si no los veo, no hay problema. Pero, como se me ocurra probar un poquito, no puedo parar. Y no es plan de excederse todos los días. ¿En qué situaciones comes tú de más?
6. Planea qué vas a hacer.
Preparado para la reunión donde vas a ir, ahora toca tomar decisiones. Decide de antemano qué vas a comer y qué no. ¿Probarás todos los aperitivos? ¿Un plato principal? ¿Un postre? ¿Dos postres?
7. Mantén las manos ocupadas.
Paséate con el vaso, con la servilleta… Así es más difícil picotear.
8. Abónate a lo pequeño.
Si puedes, usa un plato pequeño plato y sírvete pequeñas porciones, aunque vayas reponiendo. Comerás menos que llenando un gran plato hasta arriba.
9. Cuidado con las bebidas.
Elígelas bien y trata de no pasarte con el alcohol (no solo por las calorías). Bebe un poquito más de agua.
10. Aléjate de las fuentes de peligro.
Recuerda: Es más fácil evitar la tentación que resistirse a ella. Si tienes casi la seguridad de que ese plato de jamón quedará pronto vacío si está cerca de ti, procura poner distancia de por medio.
11. Evita tantas probaditas.
Trata de picotear menos, mientras preparas la comida, para probar otros platos o para que no se tiren esas avellanas que han sobrado y se han quedado en el plato, tristes y solas.
12. No mires la tele mientras comes.
Presta atención a la comida: comerás menos y disfrutarás más.
13. No comas algo solo porque es tradición.
Por ejemplo, ese turrón duro de almendras del postre que es un suplicio para masticarlo. Si a ti no te hace mucha gracia, ¿para qué te lo vas a comer?
14. Di que no a quien te ofrezca comida de más.
Si tu madre es como la mía, te estará diciendo todo el tiempo: Come de esto. Prueba aquello. Deja que te llene el vaso… Y tú ahí, a puntito de reventar. Ya sean familiares o amigos, no comas de más solo por darles gusto o por quedar bien.
15. Si comes un poquito más, que valga la pena.
Que sea algo que verdaderamente te gusta y disfrutas. Compénsalo evitando todos esos alimentos con escaso valor nutritivo que apenas te gustan o esos a los que puedes resistirte más fácilmente.
Espero que alguna de estas ideas nos acerque al objetivo de pasarlo bien sin el impulso de engullir como si no hubiera mañana. Nuestra salud lo va a agradecer.
En tu caso, elige la que más te guste e incorpórala a tu plan navideño, si es que no figura ahí todavía.
Imagen de Abscond



