Para algunos de nosotros estas fechas se diferencian bastante de lo que solemos vivir el resto del año.
Incluso aunque uno no las celebre demasiado, como es mi caso, se ve inmerso en sucesos inevitables. ¡Llega el estrés de la Navidad!
¿Qué cosas hacemos en Navidad? Entre ellas:
- convivir con amigos y familiares que sí celebran por todo lo alto la Navidad,
- comprar en tiendas atestadas de gente,
- contribuir con el alumbrado navideño que realizan algunos Ayuntamientos
- o ir con mil ojos puestos en la carretera, porque en estas fechas son frecuentes los excesos con el alcohol y algún conductor hay que se salta a la torera eso de: “Si bebes, no conduzcas.”
En el caso de la gente que celebra plenamente las fechas navideñas, encontramos muchos más cambios:
- el envío de tarjetas para felicitar las fiestas,
- la compra de regalos,
- las reuniones con la familia,
- la decoración de la casa,
- las tradicionales cenas,
- los villancicos, etc.
Las personas que están solas se sienten durante estos días el doble de solas y las que están con gente, el doble o el triple de acompañadas.
Todos estos cambios pueden hacer mella en el estado de ánimo de más de uno.
Por eso, esta entrada ofrece algunos remedios para combatir el estrés navideño. Usa los que gustes.

Ideas para combatir el estrés navideño
El presupuesto
- Planifica los gastos de estas fechas con suficiente antelación, para que en enero no te veas con la soga al cuello a consecuencia de los excesos navideños.
- No te presiones con que hay que ser particularmente generoso en los regalos. Si no puedes o no quieres, así es la cosa.
- Realiza las compras de regalos cuanto antes.
- Si vas a enviar tarjetas navideñas, hazlo por Internet. Y, si las envías por correo ordinario, compra en enero las de la siguiente Navidad.
- Recicla todo lo posible. Sobre todo con los elementos de la decoración navideña y, porqué no, con las envolturas de los regalos.
- Ve de compras cuando las tiendas estén menos llenas. Aquí sería a primera hora de la mañana o a primerísima hora de la tarde. Esto es para que compres tranquilo. Hay que comparar y comparar…
- Guarda todos los recibos, por supuesto.
El tiempo
- Haz listas de lo que necesitas comprar y/o preparar en estos días, para evitar el mayor número de imprevistos posible.
- Compra algún “regalo comodín” (como una caja de bombones), por si a última hora se presenta algún “primo lejano” sin avisar.
- Compra por Internet algunos regalos (solo los previstos).
- Envuelve los regalos en una sola tarde, si es posible.
- Intenta que los pequeños de la casa se impliquen y colaboren con las tareas, en la medida de sus posibilidades.
- Limita la duración de ciertas reuniones, en caso de que no te gusten. Ten hora para entrar y hora para salir.
- No envíes tarjetas ni compres regalos solo porque te sientas obligado a ello.
Las reuniones familiares
- Ten expectativas realistas sobre los encuentros con la familia. Si siempre suele haber alguien que bebe más de la cuenta, alguien que chismorrea a tu lado hasta que te duele la cabeza, alguien que saca los trapos sucios o alguien que se apunta al banquete con toda la cara del mundo (como ejemplos), esta vez puede ocurrir lo mismo.
- No te sientas responsable si otro se comporta de manera inadecuada.
- Si hay una persona en particular con la que no te llevas bien, no extiendas ese sentimiento a otros miembros de la familia. Procura prestarle menos atención al individuo conflictivo y ya está.
- Di que no, cuando algo no sea de tu gusto. «Más vale una vez colorado, que un ciento amarillo.»
- Si te sientes estresado, hazlo saber.
Otros asuntos
- Tolera el desorden. Son días atípicos y en enero todo volverá a su cauce.
- Si estás solo y tienes vacaciones, aprovecha para descansar haciendo maratones de cine y auto-homenajeándote de la manera que se te ocurra. Mira siempre las ventajas.
- Cuida de tu salud en estos días todo lo que puedas. Si tomas medicación, atento, para que no haya descuidos.
- Procura divertirte, que es de lo que se trata. Usa tu imaginación y los recursos que estén a tu alcance para pasarlo lo mejor posible en estos días. Recuerda centrarte siempre en lo que tienes y no en lo que te falta. Sé positivo.
Como ves, son ideas que van en la línea de vivir unas fiestas sosegadas. Si tú estás en esta onda, seguro que se te ocurren muchas más.
Siquiera, que la entrada sirva para recordar que a no todos nos gustan los excesos. Y que cada cual puede vivir estas festividades según su estilo.
Felices fiestas. 😉


